Novela – Serie II – Partes de una novela: Escenas (2/2)

Hola de nuevo, aquí la segunda parte de la pequeña serie, si no has leído la primera o quieres refrescar la información, lee el enlace aquí (Primera Parte), porque es muy necesaria que tengas en cuenta cómo es la estructura de una novela y mantengas todo fresco para que comprendas a cabalidad todo el concepto de la estructuración de una.

En la ocasión anterior hablamos de los libros y los capítulos, que son las partes más grandes de una novela. En esta ocasión vamos a estudiar con microscopio la parte más pequeña de los capítulos: las escenas narrativas.

¿Qué es una escena narrativa?

Se refiere a cualquier evento discreto, lo que significa que tiene un principio y un final, las escenas generalmente deben tener un arco, personajes, sus acontecimientos que tienen lugar en un solo escenario.

La escena es también una unidad narrativa mínima con introducción, nudo y desenlace. (Comprendamos que sin está estructura, la escritura no tendría sentido, ni coherencia).  Siempre se les menciona como las tres partes en la novela, pero se olvidan de la columna base para esa estructura es la escena.

En el taller de Literautas, todos sus miembros, recibimos un reto mensual con “Móntame una escena”. Recordemos que escena es una “acción o acontecimiento”, con sus tres bases, que ocurre en un tiempo y/o lugar determinado.  El reto es escribirlo con solo setecientas cincuenta palabras. Lo que aproximadamente cabe en una página estándar. Para mí, que soy escritora de volumen, una escena de una sola página no me es suficiente. Pero el taller, es para aprender a “condensar”, usar mejor las palabras. El ejercicio ha sacado extraordinarios escritos, porque muchos escriben un relato corto en ese espacio.

Si aprendemos a escribir escenas, sencillamente aprendemos a escribir capítulos. Si una editorial o un concurso dice: “Novela de trescientas páginas”, eso puede bloquear a una persona sin mucha experiencia escribiendo (o los que tendemos a procastinar). Si tuviéramos un plazo de treinta días (ya me tocó para un concurso), significaría escribir doce páginas al día. Lo cual todavía parece abrumador.  Pero, a no ser que te ocurra como a mí (enterarme solo un mes antes del concurso), lo usual es disponer de más tiempo. Un libro se calcula se escribe en dos o tres años. Los prolíficos sacarán uno por año. (Hay que ver la calidad, pero…) Si aprendemos a trabajar en las partes más cortas, como son las escenas, podemos avanzar mucho más rápido.

 

En la entrada anterior, usamos como ejemplo “una novela ficticia” que trata sobre unos hermanos gemelos que fueron dejados en un orfanato, pero que están decididos de encontrar a sus padres.

 

Tomando como ejemplo la fotografía de arriba que estudiamos en la entrada anterior, podemos ver el bosquejo de las escenas: Ya sea que nos concentramos en escribir en determinado tiempo una escena. O concentrarnos en un determinado proceso creativo, digamos, crear el mundo, describir un edificio, ahondar en un sentimiento, etc.  Podemos hacer aún más pequeña esa “escena” y concentrarnos en trabajar en determinado punto de ella.

“Voy a tomarme quince minutos para describir cómo es Abel” (En la escena: Los gemelos razonan que solo adoptan bebes) “Describiré, después, qué es lo que ven desde ese tejado donde hablan”. Recuerda que no debes ahogar las descripciones con detalles.  Pero si trabajas en una “sola” cosa a la vez, estarás mas enfocado en ello, sabrás si funciona o no para el mayor contexto, corregirás más pronto los errores, porque en espacios reducidos puedes observar los detalles. Puedes usar el método “pomodoro*” para ayudarte a no salirte de tu plan. (25 minutos de trabajo + 5 de descanso*)

 

Elementos principales de la escena

Lo primero, debes fijar un objetivo: para qué sirve esta escena en el capítulo.

Para no salirte del esquema correcto, debes considerar algunos puntos que deben cumplir tu escena.

  • Avanza la trama, ya sea que introduzca o complique una situación X (sea un conflicto o un acontecimiento revelador, un personaje que importe para la trama, etc).
  • Brinda o sirve para dar información o pistas que haga avanzar determinada trama.
  • Muestra el carácter o la reacción de los personajes ante esa situación, mostrando nuevos rasgos del carácter.
  • Profundiza en los personajes o en las relaciones entre ellos, ayuda a mostrar la evolución del personaje, sus cambios.
  • Introduce el mundo ante el lector, y sirve para marcar exponer o ilustrar una nueva ubicación.
  • Introduce a nuevos personajes, que sean importantes para la trama principal, o nos marcan nuevas sub tramas.
  • Resuelve una situación, establece o resoluciona conflictos y/o tensiones. (De forma positiva o negativa).
  • Da un objetivo o meta al personaje o personajes principales.
  • Aligera las tensiones de la trama, ya sea introduciendo un momento cómico o reflexivo.

Si la escena no cumple ninguno de estos objetivos, lo mejor es que la modifiques o elimínes.

Hay otros puntos que se deben considerar en la construcción de las escenas.

  • Tiempo y lugar: dónde y cuándo tiene lugar la escena, incluyendo información desde el inicio. Esto ayudara al lector a saber dónde está parado, cuándo están pasando esos acontecimientos. No olvides también revelar una ambientación más visual y vívida. Utiliza “el mostrar” haciendo uso de tus cinco sentidos.
  • Punto de vista: Elije un solo tipo de vista para toda la escena.  Si eliges un Narrador omnisciente, puedes creer que tienes libertad para que “lea” a cualquiera. Pero es un error. Aun con este narrador, el punto de vista de la escena debe estar enfocada en UN personaje. Dale el peso a quien tenga mayor protagonismo, a quien desees revelar o al que pierda más. Cuando usas otro tipo de narrador, como el narrador testigo o el primera persona, te ves un poco más limitado en aquello que revelas. Evita los “salto aquí y allá” cuando has elegido los narradores múltiples, debes aplicar el mismo concepto: enfocarte en el más revelador para la trama.
  • Personajes y objetivos: Con el punto anterior, deseamos aclarar, que es poco usual un libro con un solo personaje. La gente se rodea de gente. Procura que cada uno tenga su propia voz. Asimismo tienen una meta u objetivo dentro de la historia por cumplir. Ya sea que encuentre apoyo u oposición, sea una lucha de conciencia o emocional interna, o un factor externo, como una guerra. Todos estos objetivos deben avivar la trama. Aprende a manejar escenas de acción y reacción. Así el lector siempre estará entusiasmado por saber qué es lo que sigue.
  • Conflictos o tensiones: Siempre se espera que exista una oposición para lograr un objetivo. Esto entusiasma al lector, que NO cree que todo puede ir sobre ruedas rosas. Aún las novelas románticas y los cuentos de hadas tienen conflictos. No es necesario que en cada una de tus escenas exista oposición, porque tu lector se sentirá ahogado. Dale respiro, esperanzas. Esto debe ser un “estira y encoge” con la trama. Cada vez que se cree un conflicto, siempre debe existir una resolución. No todos los conflictos deben resolverse en “esa escena per se“, pero para no alargar las escenas, es preferible que esa resolución se obtenga en ese capitulo. (Por ejemplo: los gemelos lograr encontrar el archivo que buscaban, pero no logran comunicarse con el número telefónico que aparece en el mismo que creen pertenece a su madre).
  • Cierres y aperturas: dado que la escena comprende de introducción, nudo y desenlace, no puedes olvidarte cerrar negativa o satisfactoriamente ese nudo, como explicamos en el ejemplo anterior. Recuerda que las escenas, se intercalaran con otra escena dentro de ese capítulo. Los cierres de escena y apertura de nuevas, tienen que notarse.  Especialmente si hay cambio con el personaje en escena o el lugar de los nuevos acontecimientos. también, cuando la escena cierra el capítulo, puedes hacer uso de otros recursos, una pausa, un cliffhanger o dejar la intriga pendiente. Siempre toma en cuenta, cómo abrirás el nuevo capitulo; para que el lector que lee sin pausas, no se sienta despistado. Esa escena de apertura, siempre debe ser como “las primeras palabras del libro”, que logre capturar su atención.

 

Tipos de escenas

Como hemos venido diciendo, existen diferentes tipos de escenas: la escena de acción y la escena secuela o de reacción, y uno menos habitual, la escena de ambientación o decorado.

  • La escena de acción está caracterizada por una acción,«algo ocurre que desencadena un conflicto, tensión o reacción más o menos importante». Aunque estamos acostumbrados a la palabra acción como “película de balacera”, es sencillamente donde “algo ocurre”. Ese algo dispara una acción a su vez. Ejemplo: “Sensatez y Sentimientos”: Marianne y Margareth van a caminar, llueve y Marianne se cae, ahí conoce a Willoughby.
  • La escena de reacción o secuela es aquí donde los personajes reaccionan al conflicto de una escena previa. Estas escenas pueden servir como una pausa, un momento de respiro entre escenas trepidantes, cuando el personaje reflexiona sobre las consecuencias de sus acciones. Puede haber un elemento de reacción en las escenas de acción, pero esta reacción suele ser espontánea e inconsciente, sobre todo en cuanto a las emociones, comportamientos y consecuencias derivadas de las acciones tomadas en el pasado. Volviendo con Marianne, es cuando ella le reclama a Elionor que “no lucha por Edward” y le cuestiona sus sentimientos. Elionor pierde su comportamiento habitual, y muestra su fragilidad emocional ante el guardar el secreto del compromiso de Edward.
  • La escena de ambientación aunque se le considera secundaria debes usarla con moderación. Es aquella en que no forma parte de la trama principal (aunque sí es posible con un sub trama), y profundizas en los personajes y el mundo de la novela. No abuses de estas escenas, porque el lector puede creerlas relevantes o hacérsela pesadas. “Sensatez y Sentimientos” Lady Middleton que funciona únicamente para desvelar la forma de actuar de las personas adineradas y sus costumbres.

Escena en 5 puntos+plus importante

El paso PLUS es planear la estructura general de tu novela. Lo repetiré a la saciedad, debes conocer tu historia. No es necesario tener todo resuelto para escribir una escena individual. Pero si que con antelación, aunque sea tengas una idea algo vaga: «Abel y Caín roban el expediente», «Caín convence a Abel de ir en busca de sus padres», etc.  Si ya sabes, aunque sea a groso modo, cuál es tu trama principal, y el número de capítulos que crees que ocupas para desarrollar tu historia, debes contemplar o delinear, las escenas de tu novela. A veces se te ocurre algo, pero no sabes en qué lugar o momento aplicarlo. Escríbela. A medida que estructuras tu historia sabrás dónde es mejor ubicarla.

Aunque determines algunas escenas para un capítulo en particular, toma en cuenta que sí es necesario que las reubiques puedas hacerlo. Para esto funciona tener un listado de escenas. Siempre empieza por lo que es más importante. Marca los hitos: según la definición del diccionario: “Un hito es una acción, un acontecimiento o un sujeto que resulta esencial en un cierto contexto, es decir que marca un antes y un después.”

En otras palabras, comienza anotando las escenas más destacadas de tu capítulo, aquellas que cambian la perspectiva del protagonista, desvela un misterio al mismo o al lector, etc. Luego adiciona las otras que sirvan para sostener bases, crean ambientación, son alivio al lector, etc., haciéndolo de esta manera tendrás mayor control de la estructura de tu narrativa.

 

Los cinco pasos a considerar para escribir una escena:

  1. UBÍCATE: ¿Qué escena necesitas? ¿Qué ocurre ahora?  Siempre es importante saber “dónde estas” como autor; pero debes considerar también a la historia misma y a quien va a leerla.  Puede que seas un escritor que ha planificado cada detalle de tu novela de principio a fin, pero te topas que no sepas “qué sigue” en determinado momento. O, eres un escritor “creativo sobre la marcha” y te topas con un bloqueo.  Es por ello que cuando tienes una trama principal definida, debes conocerla a profundidad. (Los gemelos descubrirán su pasado y tomarán decisiones sobre su futuro- pero, tu historia realmente trata del auto descubrimiento, los señalamientos, la culpa, la paga a ellos o el perdón). Si solo escribes y escribes sin que tú sepas qué es lo que deseas mostrar, puedes perderte no solo tú, sino a tus personajes, y al lector.  Es necesario que siempre SEPAS en qué punto de tu historia estás ubicado.
  2. PRIORIZA:  es muy importante definir los elementos principales de la escena: Aunque la página en blanco puede contener todo, no todo debe ser contenido. Si una persona te da una tarjeta de regalo por $3000.00 para un supermercado, puedes gastarlo comprando cervezas y patatas fritas. Pero tu almacén está vacío. Busca aquello que de verdad necesitas para tu historia, no solo lo que quieres. Puedes darte ciertas libertades, un caprichoso, pero no malgastes una historia solo para satisfacerte. La historia siempre es la importante, así que repasa los elementos de los que te he hablado antes, como los objetivo de la escena, personajes, punto de vista, conflicto, etc. y da respuesta antes de empezar a escribir esa escena en particular.
  3. VISUALIZA.  Aunque me gusta dibujar no puedo hacerlo sin un modelo. Es mucho más fácil, también escribir con una imagen visual de lo que deseas escribir. Imagina la escena. A veces, hasta es necesario “personificarla”. Educa tu mente para que aprenda a describir todo aquello que ve. Usa tus sentidos, tus emociones, todo aquello que haga “más real” lo que está en tu cabeza y que puedas transcribirlo con palabras.  En mi caso, padezco de sinestesia y me resulta muy fácil “verlo” todo, porque cada palabra ya en si misma tiene una imagen, un olor o un sabor. Pero, también puede aprenderse. Puedes ejercitarlo viendo una fotografía, o “escribiendo” mentalmente un fragmento de una película. Aprende a conectar mente-sentido-emociones.
  4. FRAGMENTA:  Siempre es más fácil aprender en fragmentos. Ahora, que has visualizado tu escena, debes “notar” lo que resalta. Tu mente debe ser como una cámara, que hace zoom o se aleja. Métete en “tu escena” como si de un camarografo se tratara. Sigue a tus personajes, observalos, sus gestos, sus emociones. No los juzgues, solo captura lo que más te impresione de ellos y del entorno. En tu mente, esa ceja levantada lo dice todo, úsalo.  Te llamó la atención la luz que reflejó las motas de polvo, úsala. El viento olía a lavanda mojada… úsalo. Toma aquello que se hizo notar por encima de las demás cosas.
  5. ESCRIBE:  recuerda que es preferible escribir un fragmento, y no usar horas en una escritura sin sentido solo por llenar una cuota. Pero siempre escribe cuando estés inundado de todas esas visualizaciones, sientas el ímpetu de hacerlo. Si durante el proceso de escritura de una escena, te asalta una idea para otra, haz pausa y anótala. Pero retoma dónde estabas (paso 1). Nunca te sientas obligado a termina una escena. Si necesitas descansar, hazlo (vuelvo a recomendar el método pomodoro*). Recuerda que la imagen de TU escena ya la tienes configurada en tu mente (paso, 2, 3 y 4), por lo que aún si haces una pausa para el día siguiente, estarás preparado a continuar en donde te habías quedado.
  • Metodo pomodoro*:  Concentrarse en una tarea por 25 minutos y hacer descansos cada 5 minutos, para volver a retomar la tarea según el tiempo que hemos designado a ella.

 

 ¿Pero… cómo se escribe una escena?

Nos sentimos preparados, ya hemos hecho todos los pasos anteriores, o pensamos que podemos marchar sobre ellos.  Ahora, es el momento  en donde debemos empezar a escribir…

  • ¿Quienes? Elige con cuidado a los personajes que están en tu escena. Si su prescencia no aporta nada, sácalos del escenario. Es un personaje de “apoyo”, haz que haga o diga algo. Si tu escena dura una página o más; si están en silencio o invisibles, pero los quieres ahí, escríbelo. “Caín se mantuvo al margen de la pelea que Abel acababa de comenzar”.  Así el lector sabrá que no los olvidaste.
  • ¿Dónde? Esto es como la escena del cuarto blanco en Matrix, Morfeo y Neo deciden crear el mundo para su entrenamiento. Según tú decides que vas a exponer en la escena, encontrar el escenario adecuado es fundamental. Siguiendo el ejemplo anterior, la pelea de Abel, TODO cambiaría según dónde la misma se lleve a cabo. ¿En el patrio del orfanato (hay o no testigos), en un callejón, en el comedor o un pasillo? Es el primer beso de tus personajes, por favor no lo hagas en unas alcantarillas con ratones muertos y hedor a podredumbre (esto es un escenario “real” de una historia en Whatpad).  Si puedes sorprender al lector, impactalo con significado. En la película Rocky, la escena romántica se dio en una pista de patinaje, que evocaba a un ring de boxeo (cuadrado y sillas alrededor). En “Black Mass”, el personaje de Bulger, invita a sus conocidos a la misma casa a donde se crió, para ahí mismo asesinarlos y ocultarlos en el sotano. Has que el escenario trabaje para el personaje y para la historia.
  • Busca un gancho. Trata que todas tus escenas tengan una línea atrapante. Considera ir directo a una acción en lugar de  retratar los acontecimientos ordinarios. Escribe dos o tres inicios alternativos, pensando en el objetivo de esa escena. Recuerda que acción es:  dónde ocurre algo.
  • Reacción y Acción. Evita filosofar o una extensión de un monologo, eso no es la esencia de una escena. Debes pensar en términos concretos, permitiendo que eventos tangibles den forma a la escena y propulsen a tus personajes y trama hacia adelante. Incluso una buena conversación puede ser una escena, donde se revelan ideas sorprendentes y desencadenar nuevos eventos. Pero una conversación que no muestra nada nuevo no es una escena.
  • Detalles que importen – Expresamos de meternos en la escena, ser el zoom de la cámara. Aprovecha esos momentos para trasmitir ideas, sentimientos  y emociones de los personajes. Incluirlos ayuda a ahondar en ellos. ¿Tenemos un silencio incómodo entre dos? Descríbe el escenario, qué ve ella, qué ve él. ¿Un personaje está aburrido en medio de un almuerzo familiar? Que la comida le resulte insípida, el ruido ambiental le moleste o note los minúsculos detalles en la cristalería porque busca entretenerse.

 

¿Porqué unas escenas funcionan y otras no?

Me gusta ver videos en YouTube sobre reseñas de libros. Primero voy y leo la reseña que le ha hecho “cualquiera” en un blog y compruebo si esta persona está repitiendo lo mismo. Es muy fácil ver el “copiar/pegar” que tienen cientos de blogs con sus reseñas ficticias, con el texto que a veces la propia agencia literaria les envia a cambio de libros gratis (esto lo imagino, no sé si será así). Pero cuando en un video, encuentro una reseña distinta, me gusta observar qué o no les ha gustado.  Todos los lectores son distintos, y muchos no son verdaderamente críticos. He notado que esos “reseñadores quisquillosos” suelen mencionar cuales escenas les parecieron más flojas. Muchos de ellos dicen que “se saltan” esas partes. (Yo lo he hecho, porque sé que no hay nada significativo).

Escribo para el taller, para algún proyecto en conjunto, en donde en esas historias no las desarrollo tanto; hago un trabajo más sencillo a lo que realmente me gusta escribir. Por eso, sigo diciendo que hay muchos proyectos personales que solo los escribo para mí;  simplemente no a todos les gusta la escritura pesada, con decenas de personajes, tramas complicadas y mil detalles que tomar en cuenta.  Yo amo esa lectura; pero en la actualidad los escritores suelen ser “más ligeros”. Sobre todo porque hay un creciente número de lectores que prefieren entretenerse y no tanto la calidad del producto, como lo podemos ver en la enorme cantidad de best sellers que no tienen mucha profundidad.

Mi criterio es que si escribes ligero o te gusta complicarte como a mí, lo hagas siempre de la mejor manera que puedas, por respeto a tu nombre y al lector que va a leerte.

Así que como escritor debes cuestionarte ¿qué pasaría si elíminaras la escena?». Todo dentro del capítulo o la novela debe estar justificado, contribuir al avance de la trama y que al lector no se le haga pesado.

Jordan E. Rosenfeld, una escritora de varias novelas y de libros de creatividad literaria Writing the Intimate Character y Make a scene, aconseja en este último, qué hace a una escena funcionar:

La escena…

  • ¿Introduce información nueva sobre la trama? Uno de las quejas de los reseñadores es la costumbre de algunos escritores de repetir lo mismo. Si tocas un tema en una escena, no ahondes en lo mismo durante todo ese capítulo. Si aquello debe pasar a otro, dale la continuidad que merezca sin dar los mismos detalles que ya se ofrecieron antes.
  • ¿Se sustenta en la escena anterior y añade a esta? No hay peor cosa que la falta de coherencia en una trama. Si has usado un recurso que ha quedado en suspenso, trátalo en el que sigue considerando el punto anterior.  No dejes “escenarios flotantes”, donde se espera que ocurra algo que el escritor olvidó resolver.
  • ¿Involucra, informa o afecta al protagonista? Usa las escenas de acción y de reacción. Todo debe moverse planeado. Recuerda que siempre debe pasar algo.
  • ¿Hace que el lector se sienta más inteligente o enterado? Uno de esos reseñadores dijo: “cada vez que explica algo, ¿este autor piensa que somos estúpidos que no sabemos cómo se ponen los pantalones?” En serio, citó la frase del autor:  «No sabía cómo ponerse los pantalones,  por lo que metió un pie en uno, pero perdió el equilibrio mientras buscaba meter la otra pierna…» (Palmface!)  No trates a tu lector como niño, sino que él pueda encontrar en medio de lo que cuentas, significados. No es que vas a “spoilear” tu propio trabajo; pero no lo hagas tan fácil, ni tan “difícil” que el lector se sienta ofendido.
  • ¿Se mueve hacia delante en el tiempo, aunque sea unos segundos? Lo dije en otra ocasión. Evita la narrativa obvia. Todo mundo sabe como abrir una puerta, ¡no lo describas! A menos que sea a patadas, con una bomba, etc. Recuerda las elipses de tiempo, salta a futuro cercano cada vez que puedas. No agotes al lector con el segundo a segundo del personaje.

Un consejo que se repite, e ignoro quien lo dijo primero es:  «Que lo que escribas te entusiasme, si no te entusiasma a ti, es probable que tampoco entusiasmará a otro.»

¿Por qué esta escena vale la pena escribirla? Responder a esa sencilla pregunta, te ayudará a identificar si en realidad la necesitas.  La necesitas pero no te entusiasma, la sientes aburrida, le falta “algo”. Retoma los consejos de visualización. Íntegrate a ella.  reescribela, busca un nuevo angulo. Quizá en lugar de verlo “desde afuera”, necesitas ahondar en el carácter o sentimientos de los personajes. Evalúa, si no merece ese espacio, elíminala.

Cómo dijera Jordan E. Rosenfeld en su blog, (en inglés)  con el único consejo que necesitas como escritor: “Pega tu trasero y escribe.” (her words, not mine :P)

Añadió:

• Hablar de escribir no es escribir.
• Pensar en escribir no es escribir.
• Leer este post no es escribir.

Escribe, empieza por una escena, luego otra, termina tu capítulo, luego otro, termina tu novela.

Cuéntanos,  ¿cómo escribes tus escenas? ¿No las planificas…te funciona?

¡Nos leemos!

***

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