Escribir en Primer Persona – Cómo no hacer un desastre

Hace algún tiempo publiqué la más reciente entrada; siendo honesta, no tengo mucho deseos de escribir. He abandonado mis proyectos personales y he dejado a un lado muchos de mis estímulos literarios, incluido el blog.

Pero existe un refrán que dice: “Tripas, Corazón”, y significa que en los momentos más caóticos, debemos sacudirnos las malas emociones y sacar fuerzas para salir adelante. Razones siempre existen, en esta ocasión emocionalmente estoy agotada y muy apesarada por una situación irreversible dentro de nuestro núcleo familiar: Un duelo.

Así que me dediqué a buscar qué hacer y decidí eliminar el correo que está ahí solo guardando espacio, (soy del criterio que NO deberíamos guardarlo todo, y mantener la bandeja limpia también es sano). Soy muy fan de las páginas y blogs de escritura, por lo que me encontré con una serie de artículos muy interesantes a los que le dejé una “estrellita” para leerlos más adelante. Entre los cuales encontré algunos sobre cómo escribir en primera persona.

El material a continuación es mi interpretación de esos artículos, con los consejos que ofrecen, basado también en mi propia experiencia. Sin más, iniciemos…

Cortesia de PNGTree

Atribución: Graphics from <a href=”https://pngtree.com/freepng/ppt-cartoon-characters_1860185.html”>pngtree.com</a&gt;

ESCRIBIR EN PRIMERA PERSONA

Comencé a hacerlo desde muy temprana edad, aproximadamente a los seis años, pero lo tomé en serio a los dieciséis. Mi primer intento de novela larga, fue escrita en primera persona. Con el tiempo, fui notando que me gusta más el narrador omnisciente.

En la actualidad existen muchos libros para jóvenes adultos (y muchos autores de esa edad) que utilizan la escritura en primera persona. Es quizá uno de los puntos de vista más utilizados por el momento. Sin embargo, debo confesar que es mi POV menos favorito. Quizá por la forma en cómo muchos lo utilizan; esa “cercanía” se vuelve casi una intromisión y el constante yo-yo me parece absurdo.

Pero… a muchos les encanta. Siempre lo he dicho, la historia debe escribirse cómo debe escribirse. Existen historias que en realidad sí necesitan un POV en primera persona, y otros no pueden sino escribirse exclusivamente con otros puntos de vista. La voz narrativa es importante, y esta debe ser correcta para el buen desarrollo de la historia.

PRIMERA PERSONA, COMO ESTILO DE ESCRITURA

Escribir en primera persona no se trata solo de usar “YO”, sino también de cómo se coloca en contexto. Hay una cierta relación entre tu (como el autor), el personaje y el narrador. “Yo” siempre será tu personaje; eso se sabe ¿Pero quién es el autor y el narrador en la relación? La mayoría de las veces, tu narrador es tu personaje. De lo contrario, ¿cómo sería primera persona? La diferencia está en cómo se usa. Así que no te mezcles con tu personaje, a no ser que tu libro se trate de tus memorias.

TU PUNTO DE VISTA NO ES SU PUNTO DE VISTA

Debes recordar, que la narrativa en primera persona solo aparece de dos formas: el narrador testigo, y el personaje principal. Pero ambos son “el punto de vista de alguien que habla en primera persona”. Ya sea la experiencia propia del personaje, o la experiencia de otro sobre algo o alguien que relata tales hechos. Los libros de “Juegos de Hambre” con sus múltiples POV en primera persona, o “Las aventuras de Sherlock Holmes” con un narrador testigo. En cualquiera de estos casos, la visión del narrador siempre estará limitada a lo que ve y oye. Todas las referencias pueden ser cambiadas o percibidas diferente a quien es el emisor primario. Tal como un rumor, mientras el rumor pasa de boca y boca, la información final puede distar mucho de la primera opinión. También este tipo de narrador, debe cuidar de no traspasar la delgada línea de la omnisciencia que no le corresponde. Querrás explicar tus pensamientos y no deberías. Puedes describirlos, pero no digas por qué. Aquí hay dos ejemplos:

Estaba frente a mi, comía como si fuera lo último que haría en esta vida. No tenía otra cosa en mente, sino comer y comer. Me asombró ver que aquel plato se vació después de pocos minutos. Poco le faltaba pedirme un tercer plato.

Es necesario no detallar más allá de lo que el personaje percibe, no suponer, ni meter pensamientos que como personas normales, no leemos la mente de nadie, nos es imposible saber. Cambiemos a esta oración:

Se sentó al frente mío, mientras yo le acomodaba el plato de comida. No espero por los cubiertos, comenzó a comer a dedo, usando el pan para remojarlo en el caldo que emanaba la carne. No volvía a ver otra cosa que no fuera aquel plato que se iba vaciando en cuestión de minutos.  Tomó otro pedazo de pan para limpiar cada esquina, mientras entrecerraba los ojos. Me miró con cierta timidez, para volver a ver la  olla que humeaba sobre la estufa.

Solo recuerda que debes mantenerte dentro de lo que el personaje que narra percibe del mundo fuera de él. Trata de no explicar las acciones del por qué actúa o piensa de esa manera; a medida que el personaje se desarrolle, el lector comprenderá muchas de sus acciones.

 

PUNTOS IMPORTANTES A TOMAR EN CUENTA PARA NO DESBARATAR TU HISTORIA

Es de suma importancia que se analice bien la trama, los personajes y las voces narrativas. Todo esto nos conducirá a crear una historia que sea capaz de capturar la atención del lector e interesarlo de manera que desee seguir leyendo.

  • ¿POR QUÉ MI HISTORIA DEBE SER CONTADA EN PRIMERA PERSONA? Cuando elegimos un punto de vista desde la primera persona (protagonista / testigo), debemos tomar en cuenta que toda la historia debe ser analizada y contada desde ese nivel. Es muy recomendable para los textos en dónde la información debe ser condicionada a la visión de ese personaje, ya sea porque se trata de una historia policíaca, de crímenes, de suspenso o un análisis emocional profundo por parte del personaje. Para una historia romántica, no debería ser “per se” una historia narrada en primera persona, si el o la protagonista no hace un análisis interno de sus emociones, temores o dudas.  Si usamos este POV, éste debe justificar al personaje la razón de hacerlo, es decir, que la trama no permita otro narrador.  En el libro que escribí siendo adolescente, no podía cambiar a ese narrador en primera persona, porque la trama de la historia era que este personaje debía desconocer todo lo que lo rodeaba. A su vez manejar en su psiquis sus miedos, dudas y peleas internas sobre esos acontecimientos. Si no hubiera existido esa “pelea interna” del personaje, otro narrador podría ser usado, con las limitaciones de no revelar más de lo que ese personaje debía conocer (y también al lector), sin afectar realmente mucho sus conflictos internos, ya que no eran “lo primordial”.

 

  • USA LA PRIMERA PERSONA PARA INTERESAR AL LECTOR – Es necesario al usar el POV de primera persona, crear una introducción del personaje que resulta de inmediato atractiva al lector. Se debe crear la empatía (o el rechazo) que deseamos en el lector de forma casi automática. No podemos lograr en un párrafo que sea amado u odiado, pero si que abra esa posibilidad, la curiosidad de saber quién es el personaje, y porqué debemos sentir por él aquello que sentimos. Un párrafo de David Copperfield de Charles Dickens, lo aclara: «Yo era un niño póstumo. Los ojos de mi padre se habían cerrado sobre la luz de este mundo seis meses, cuando los míos se abrieron sobre él. Hay algo extraño para mí, incluso ahora, en el reflejo de que nunca me vio; y algo extraño aún en el recuerdo sombrío que tengo de mis primeras asociaciones infantiles con su tumba blanca en el cementerio de la iglesia, y de la compasión indefinible que solía sentir por ello solo en la noche oscura, cuando nuestra pequeña sala era cálida y brillante con fuego y velas, y las puertas de nuestra casa estaban, casi con crueldad, según me parecía a veces, atornilladas y cerradas contra ella.»

 

  • QUE LA PRIMERA PERSONA, ABRE LA CURIOSIDAD DEL LECTOR– Cuando hacemos uso de este POV, debemos tener en cuenta que nunca debe ser plano. Estamos tratando con la personalidad de ese “personaje”, y las circunstancias que lo rodean. Es por ello, que en el momento en que hacemos la introducción de nuestro personaje, algo debe ocurrir. (Este es un consejo a cualquier inicio, que no ocurra nada es aburrido). Debe, repito, debe ocurrir algo. El lector debe interesarse en lo que ese personaje está narrando. La descripción de cómo está sentado en una banca esperando el tren, no apasiona nada, sino ahondamos en algo “más”, aunque la escena en si sea tan tranquila como eso. Por ejemplo: “El bullicio que me rodea, no confunde mis pensamientos. Tengo en claro aquello que he meditado largo rato; pero sigo sentado en la banca de la estación de tren, viendo cómo un ejercito de zapatos se mueven de un lado a otro. Espero el tren de las 11:15, solo faltan tres minutos para que mi vida dejé de ser lo que ahora es…” ¿Qué está esperando el personaje? ¿Al amor de su vida? ¿Abordar un tren hacia un nuevo destino? ¿Espera arrojarse a las vías?

 

  • REVELAR EN SU JUSTA MEDIDA – En el ejemplo anterior nos cruzamos con un personaje que sabemos que le ocurrirá algo tan drástico, y esas mismas suposiciones nos conducen a otras preguntas: ¿Llegará la mujer que ama?, ¿ese nuevo destino será un cambio positivo?, ¿por qué querría suicidarse y si logrará hacerlo? Cuando hacemos la introducción de un personaje, máxime en primera persona, no debemos abusar al dar información. A todos nos ha ocurrido que nos encontramos a una persona que hace tiempo no veíamos y nos cuenta todo lo que le ha acontecido, al final, nos despedimos y no recordamos la mitad de aquello que nos dijo. Bombardear al lector con información que no pueda asimilar no es prudencial; y mucho menos, estar contando una y otra vez lo mismo. Marca pautas, pero deja información más reveladora, perturbadora o atrayente para más adelante.

 

  • TU PERSONAJE, UNA VOZ ÚNICA– Siempre trato que cada uno de mis personajes, sean distinguibles por su forma de hablar. Debemos recordar que el lector no “ve” a nuestros personajes. Cuando logramos que sean identificables por su personalidad, (y no el “fulano dijo”), podemos decir que hemos hecho algo meritorio. Es indispensable que la voz del personaje, nunca sea la voz del autor. Cuando el autor imprime su voz, no solo la trasmitirá al personaje principal, sino a cualquier otro. Trata de concentrarte en la forma de hablar de otras personas distintas a ti. Analiza a tu propio núcleo familiar, pese a todos vivir bajo un mismo techo, cada uno tiene un voz propia: son calmados o expresivos, hacen uso de la jerga o son correctos en el lenguaje, usan muletas, tienen manías, etc. Una serie conocida es “Los Simpson“, en la versión traducida en español latino, es tan distinguible la forma de hablar de cada uno. La voz inconfundible de Homero, nos hace leer aún los memes con esa voz peculiar. Pero, nuestro lector NO escucha voces, ni ve rostros, pero frases como: “¡¡¡UGHHH!!!” o “pequeño demonio”, solo las podemos atribuir a un personaje de la serie.

 

  • QUE ESA VOZ TENGA ACCIÓN – Así como esa voz debe ser única, también debe ser activa. Las voces pasivas en primera persona, se transforman en texto plano y aburrido. Recuerda que aunque estamos “leyendo” las experiencias e impresiones de un personaje, éste no debe porqué ser pasivo, inactivo. Trata de evitar la voz pasiva en tus oraciones, es necesario el uso de todos los sentidos cuando escribes. Tenemos la costumbre de escribir tal y como contamos a una persona una experiencia: «Estaba esperando el autobús, pero me fijé que olvidé el celular». Esa es una oración pasiva. Las voces activas, denotan movimiento, acciones, reacciones, etc. «Caminé hasta la estación del autobús. Acomodé la mochila a mi espalda, mientras buscaba a palpo la billetera en el bolsillo trasero. Tuve la sensación de haber olvidado algo; por lo que comencé a tocar todos mis bolsillos y hasta en los de la mochila. Un gesto de molestia fue obvio, que acompañado con un suspiro molesto, hizo volver a una mujer que también esperaba. Debía regresar a casa, había olvidado el celular en la mesa de noche.» Si te fijas, la primera es cómo lo relataríamos a nuestro familiar que nos ve regresar a casa, pero la segunda es la forma cómo se crea una “ambientación” en un relato. El consejo de mostrar y no contar, se aplica en muchas situaciones (a veces, vale solo “contar”). Mostrar introduce al lector a “vivir” lo mismo que el personaje, lo obliga a pensar un poco más, imaginar las acciones, la sensación. Cuando se escribe un texto largo, no se debe ser tacaño con las descripciones, si estás logran hacer empatizar al lector.

 

  • QUE TU LECTOR SIENTA TU CONFIANZA – Una de las ventajas del POV en primera persona, es que el personaje puede exponerse ante el lector. Puede ocultar información ante los demás personajes, pero no al lector que le sigue los movimientos.  Compartirle esos secretos y revelaciones íntimas crean curiosidad. Como lectores, dejarse llevar por la confianza del narrador nos hace sentir parte (e incluso ser cómplice) de algo importante. En muchos casos, el lector puede sentir esa intimidad de forma agradable, como cuando el personaje “ama en secreto” a alguien, o desconcertarlo cuando el personaje es un criminal y nadie lo sabe, como en el libro de “American Psycho”.

 

  • APRENDE A ELEGIR TUS PALABRAS – Así como expresamos el mostrar y el contar, debemos aprender a eliminar palabras innecesarias en la narrativa en primera persona. Como comenté al inicio, algo que me ha molestado mucho de esa narrativa es el exceso del yo-yo que tienden muchos autores al escribir. Cuando comienzas a usar ese yo-yo, el lector no deja de ver al personaje, y a su vez al autor detrás de él. Debes hacer un “filtro” de esas palabras que hacen que el lector lo perciba de esa manera. Muchas veces nos pasan inadvertidas, pero a medida que nos ejercitemos en revelar y encontrarlas, las descubriremos con mayor facilidad. Un ejemplo de ello es: «Yo vi un sendero empinado y verde, hasta la cima”, corrijamos ese texto del “personaje” e involucremos al lector “El sendero era empinado y verde hasta su cima”. En el primer caso, estamos viendo al personaje ver el sendero, en el segundo, obligamos al lector a ver lo que el personaje ve, que es distinto. Recuerda, evita el YO siempre que puedas, en el primer ejemplo, cuando hagas uso de los verbos limitate a dejarlos sin el artículo: “vi”, en lugar de “yo vi”. Recuerda que todas las palabras tienen su razón de ser, no es necesario que siempre-siempre pases por el filtro cada oración que escribas. Hay frases que son necesarias, aun con la repetición de palabras, cuando se quiere enfatizar un hecho, por ejemplo: « Veo las repisas y veo el mostrador, pero no veo el espejo”. Esto describe el acto de ver de manera explícita: podría escribir ‘Las repisas están ahí y el mostrador pero no el espejo’, pero la frase anterior transmite  más la frustración del personaje al no encontrar lo que está buscando. Hay un sentido más agudo de los ojos del personaje vagando sobre ese mueble sin encontrar lo que busca.

 

  • PRESENTE A OTROS A TRAVÉS DE SU PRIMERA PERSONA – Recuerde que la narrativa en primera persona, debe introducir todo lo que acontece alrededor de ese personaje, incluidos los demás personajes de la historia. El hecho de que esté comenzando su historia con la perspectiva en primera persona de su personaje principal no significa que el enfoque deba estar solo en él. Cree intriga haciendo que tu protagonista se refiera a un personaje secundario en su apertura. Si su personaje principal menciona a otro miembro del reparto de tu novela que aún está por aparecer, los lectores anticiparán el desarrollo de tu historia y las nuevas entradas y salidas que esa historia puede contar. Nunca minimice a otros personajes frente a su personaje principal en primera persona. No todo debe girar alrededor de ese personaje, pese a que sea su “visión” de ver las cosas. Hay una frase que dice: “La verdad existe según el ojo que la ve”. Así como nosotros tenemos una idea de alguien, tu personaje también puede tener su propia visión, más no ser esta la verdadera. Trate que sus personajes revelen sus verdaderas personalidad, aun fuera de la versión que el protagonista puede tener. Por ejemplo, una chica es el personaje principal (primera persona) y ella no gusta de otra persona en su oficina, a quien cree es un “lamebotas”, pero solo es su percepción. Pongamos el ejemplo: «Nicolás estaba en la fotocopiadora desde hacía mucho rato. Parecía que le gustaba perder el tiempo con todas las secretarias, haciéndose a un lado para que ellas sacaran “una fotocopia”, mientras él dejaba a un lado el informe de quien sabe cuántas páginas. Esa sonrisa que arrugaba sus ojos, mientras saludaba a todos. De nuevo retiró las hojas de la máquina para que la nueva jefe de operaciones, Stella, sacará unas copias. Esa actitud sumisa no me convencía, algo se traía entre manos. La aseadora arrastraba el carrito de limpieza y él se volvió a sostenerle la puerta; un gesto que Stella no vio por haberse marchado. Una “caballerosidad” sin testigos; aunque él parecía un bobo que nunca dejaba de sonreír.»

 

  • ANTE LA DUDA, RECUERDA QUE SOLO ES UN BORRADOR – El borrador o primer escrito puede contener todo tipo de errores, ya sea porque hemos cometido errores ortográficos, de redacción o carece de un esquema de la trama. Debes recordar que todas las historias se dividen en capítulos y a su vez en escenas. Mucho material puede o debe ser eliminado sino aporta nada sustancial a la trama, es un relleno innecesario o está mal estructurado. Es importante saber elegir la voz narrativa y el punto de vista de las historias. Si tienes la duda si tu trama puede sostenerse con un narrador en primera persona, puedes optar por tomar una escena ( o un capitulo si no es muy largo) y modificarlo a otro tipo de narración. Recuerda que puede existir el narrador omnisciente con puntos de vista múltiples, el omnisciente total con un solo punto de vista. Aprende a conocer todos los tipos para que así puedas buscar el indicado para tu historia. Si te interesa saber o ahondar sobre este punto, visita en antiguo enlace sobre “Puntos de vista y la voz narrativa”.

***

NOTA: Si este trabajo te ha servido de algo, te ha parecido interesante o crees que puede ser de utilidad a alguien más, te ruego que lo compartas en tus redes sociales. Con ello se valora el tiempo y esfuerzo invertido en el estudio, preparación de este trabajo. Tu apoyo es fundamental para seguir creciendo. Si tienes una duda o un tema en particular que te gustaría tener información, no vaciles en ofrecerme tus sugerencias. Te invito a suscribirte a mis redes sociales. Un abrazo de gratitud.

 

 

Anuncios

9 respuestas a “Escribir en Primer Persona – Cómo no hacer un desastre

    1. Me he agarrado del teclado por esas noches de desvelo. Ya he escrito tres entradas que espero dejar reposar, buscar imágenes y darle unas puliditas antes de publicar. Espero que puedas leerlas y te sean de utilidad.
      Un abrazo.

      Le gusta a 1 persona

      1. Que bien Marce! Justo ando indecisa con el narrador o voz narrativa para un proyecto que emprendí. Es un thriller de misterio. No se si me puedes algún consejo. Por lo menos ya estoy segura que no será en la voz de la protagonista jejeje.
        Saludos amiga 🤗

        Le gusta a 1 persona

      2. Que interesante proyecto. Mi “gran” experiencia en thrillers se limita a alguna cosilla para el taller. Sobre tu narrador, siendo una historia de suspenso o thriller, hay mucho que los protagonistas No deben saber, y que a poco se irán desvelando. Ahora, ¿quieres compartir esa información con el lector? Hace un buen tiempo atrás vi una película sobre un grupo de personas que por alguna extraña razón, desconocidos entre todos, terminan en un hotel de carrera. Como iban muriendo de uno en uno, el desarrollo iba un poco más allá. La persona desaparecía y no tenías idea de lo que le había pasado, HASTA que había una especie de flashback y veías cómo murió esa persona, porque era “como si lo contara” desde su perspectiva. Debo decir que me atrajo esa forma de mostrar (que creo debió ser basada en un libro), ya que era una película que su inicio y su final era lo mismo. La percepción de esa persona que crees que era el “asesino” por el ser último y que en realidad no es sino otra victima. En fin, me he enrollado. Lo que deseo indicarte más que quien debe o no narrar, es la voz del narrador la que debes considerar; sea un narrador que expone o no todo, o uno que oculta todo para que el lector lo descubra al mismo tiempo que el o los protagonistas. Mi consejo es que busques algunas películas basadas en libros sobre el genero y veas si alguno de ellos se puede aplicar a tu historia (podrías leer los libros, pero te tomaría más tiempo). Debo confesarte que “La ventana secreta” fue una película que me gustó mucho (guion basado en un relato de Stephen King), y siempre me la imaginé en tercera persona, con un narrador no omnisciente. El relato no lo he leído, pero por la forma de escenificarlos en la película, no podía ser otra manera, y su guionista y director le hizo un giro argumental a la trama, que creo prefiero su versión a la original. Suerte con lo que hagas. Un abrazo.

        Le gusta a 1 persona

      3. Buenísimo lo que me aportas. En un thriller de misterio es sumamente importante el enfoque del que se narra la historia justo por lo que dices: porque hay mantener oculta al lector información o más bien dosificándola. Me gusta mucho la idea de que haya más de un narrador o punto de vista. Podría usar el narrador equisciente. Voy a mirar pelis de este género. La ‘ventana secreta’ la volveré a ver jeje.. Mil gracias Marce. Un abrazo

        Le gusta a 1 persona

  1. ¡Hola, Karen! Bueno, lo primero es mandarte un fuerte abrazo y energía para superar estos momentos. Lo segundo es felicitarte una vez más por el enorme valor divulgativo de tus artículos. Trabajados, amenos y claros.
    Reconozco que suelo utilizar poco la primera persona, aunque siempre intento enfocar las historias desde el punto de vista del protagonista lo hago con la tercera. Muy pegadita a él pero en tercera.
    Es un narrador que me gusta leer, pero siempre que narre en pasado. Utilizar la primera persona en presente es muy complicado. En presente es como si estuviera pensando y nadie piensa “me agacho para coger la pelota” o “toco el timbre y espero a que abra”. Me suena artificial.
    Un fuerte abrazo y por supuesto comparto.

    Le gusta a 1 persona

    1. Completamente de acuerdo contigo, David. El “problemilla” con la primera persona es el pensamiento, que no se ejerce realmente. Haces las cosas sin narrarlas, jejejeje.
      Al igual que tu, prefiero el narrador en pasado para primera persona, aunque creo que es mi preferido aun para el omnisciente.
      Muchas gracias por tus palabras de aliento. Escribir en el blog es una gran distracción, y de verdad la necesito.
      Un abrazo a la distancia.

      Me gusta

Tienes algo en mente... déjalo salir, compártelo.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s