RESPETO POR EL ESPAÑOL: No al Lenguaje inclusivo

Nunca había reparado que era el lenguaje inclusivo. No lo conocía, ya que por los medios donde transito no existe. No es una forma de hablar ni en los medios de comunicación local o la jerga de las personas de mi país. Pero por azares del destino me topé con dichas expresiones en varios videos que fueron apareciendo como “sugerencias” en You Tube .

Y por meses y meses, no les tomé ninguna importancia, ni me daba deseos de abrirlos, porque veía que quienes los posteaban no eran personas que estuvieran relacionadas con el mundo de la escritura. Hasta que alguien de un blog, dedicado a la reseña de libros, posteo un video hablando del tema.

Simplemente no me lo creí. Mientras escucha a la chica hablar sobre esto, una sonrisita burlona apareció en mi rostro y me dije: ¡Vamos, que eso no es posible! ¿Quién en su sano juicio haría semejante violación de nuestro bello idioma?

Esto abrió mi curiosidad, por lo que comencé a ver esos “videos sugeridos”. Creo que jamás en mi vida, me he llenado de tanta rabia.

¿Qué es el lenguaje inclusivo?

Para ello, tendremos que hacer un poco de historia. Cuando Eva fue puesta en el Edén, salió de la costilla de Adán (Sí, eso dicen estas personas) y Dios siendo un enorme machista, ha hecho a la mujer “después” del hombre. Por lo que es un ser tratada como inferior. Adán es la cabeza y la mujer queda relegada a una simple y “ni siquiera a una encebollada” costilla. A lo largo de los años, siglos y eras, las mujeres sufrieron la pisoteada masculina y cuando se creo el idioma español (con las fusión de otras lenguas romances), nadie le regaló una rosa a la pobre y menospreciada mujer, dejándola de nuevo, en la humillación publica. Como el IDIOMA ESPAÑOL, que también machista y misógino la ha mancillado al darle un valor masculino a la O, y un valor femenino a la A. Por lo que las palabras masculinas, en su afán de seguir quitándole valor a la mujer, se han tomado el total de las palabras, para NO incluir al sexo femenino. Por lo que el idioma, necesita con URGENCIA, ser saneada del paternalismo, el patriarcado, el machismo, los seres misóginos y cualquiera que no desee incluir a la mujer en el español como lengua INCLUSIVA.

Así que resumiendo: Según estos grupos, todas las palabras singulares masculinas desprecian a la mujer, ignorándola, por lo que apoyan al lenguaje inclusivo, velan para que el lenguaje se vuelva igualitario. De ahora en adelante, no se dirá Estudiante, sino ESTUDIANTA. (Con la norma que la A, es femenina). Para los plurales de palabras masculinas, se propone la inclusión de la letra E, sustituyendo la O, para que esa E, incluya tanto al masculino y al femenino, porque la E, es considerada inclusiva y NEUTRA. O sea, que si decíamos “contentos” sera CONTENTES, asumiendo que en ese grupo hay hombres, mujeres y otros que se consideren de “cualquier genero”.

Sin importar, quienes han empezado esta barbarie. Debo decir, que seamos o no de X o Y corriente, (y no me salgan que la X es mujer y la Y es hombre) no se puede permitir, a mi criterio, la violación de siglos de desarrollo de nuestra lengua materna, solo por caprichos, complejos e inseguridades de un grupo minoritario.

Estudiantes y seguidores del movimiento, que bajo la bandera que deseen tener, se empeñan en que el resto del mundo está equivocado. Enfocándose que el idioma debe si o si, ser cambiado.

Eso me hizo recordar que hace unos seis años atrás, se trató de cambiar el idioma en mi país. Una diputada del Congreso, hizo un discurso en donde expresó que lo correcto era decir: “Damas y caballeros, señoras y señores, maestros y maestras, niños y niñas, a todos nuestros invitados e invitadas, a los padres y las madres…” Aquello se volvió una burla para la gran mayoría; pero los que estaban en puestos de poder, o los que se presentaban frente a los medios de comunicación hicieron uso de este lenguaje. Hasta que un estudiante en su graduación universitaria, hizo el discurso más largo, más de treinta minutos de introducción. El cual fue emulado por un ministro en una presentación en vivo y en cadena nacional, tanto fue el tiempo tomado, que cortaron la transmisión antes que realmente empezara su disertación. Ahora, es realmente raro, escuchar eso, lo más que llegan es a un breve saludo de: “Señoras y señores, madres y padres de familia, niños y niñas… sean bienvenidos”, y debo decir que viene de “parte del gobierno” que siempre quiere estar a favor de todos, aunque parezcan ignorantes a la hora de hablar.

Luego, se propuso que se hiciera el uso de la X, quitando las o y las a. Y la gente joven, comenzó a escribir niñxs, solterxs, extranjerxs. Pero tampoco pareció prosperar sustituyendo esa X por la @. En algún momento yo misma la usé; pero luego pensé en que “quiero ser escritora” y debería hacer uso del correcto español y no seguir una moda (algo “cool” usado en redes sociales). Ni siquiera en Twiiter, trato de escribir lo más normal que pueda, pese a las limitaciones de espacio. Por lo que tampoco la @ funcionó. Entonces, apareció la xerv@ntas y se inventó que se hiciera uso de la E, como letra neutra, ya que puede escribirse y pronunciarse.

Fue ahí, cuando comencé a padecer de migraña crónica. Jamás en la vida deseé tanto lavarle la boca a alguien con jabón (sí, esa amenaza que jamás se cumplió con nosotros). Por lo que escuchar a chicos y chicas hablar de esa manera, me hizo sentir un profundo dolor. ¡Vamos, tenemos uno de los idiomas más bellos del planeta para arruinarlo de esa manera!

Así que medité un rato… ¿es factible?, ¿podríamos adoptarlo?, ¿es necesario?

Así que fui a nuestra amada y odiada RAE (si, aún te odio por quitar la tilde a sólo y a guión). Debo aclarar un punto, la RAE NO cambia el idioma oral o escrito por capricho, toma las palabras según su uso popular y las retira o adiciona al diccionario de X año. Su forma de medir es a través de la lengua escrita, es decir, por la cantidad de libros impresos, textos, reportajes, artículos periodísticos y todo lo que sea impreso por medios populares. Se descartan por supuesto, los medios de comunicación masiva como los mensajes de texto y paginas sociales o blogs, ya que estos son influenciados por otros idiomas que no son el español.

¿Y que dice la RAE? (lo marcado en negrita es elección mía)

Cito textual: “Este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico. En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: Todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto.”  Y añade. “La mención explícita del femenino solo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto: “El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas de esa edad”. La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Por tanto, deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos. El uso genérico del masculino se basa en su condición de término no marcado en la oposición masculino/femenino. Por ello, es incorrecto emplear el femenino para aludir conjuntamente a ambos sexos, con independencia del número de individuos de cada sexo que formen parte del conjunto. Así, los alumnos es la única forma correcta de referirse a un grupo mixto, aunque el número de alumnas sea superior al de alumnos varones.”

Esto aplica a lo que la RAE denomina:

b) Sustantivos epicenos. Son los que, designando seres animados, tienen una forma única, a la que corresponde un solo género gramatical (un genero que no se debe confundir con un sexo físico), para referirse, indistintamente, a individuos de uno u otro sexo. En este caso, el género gramatical es independiente del sexo del referente. Hay epicenos masculinos (personaje, vástago, tiburón, lince) y epicenos femeninos (persona, víctima, hormiga, perdiz).

La concordancia debe establecerse siempre en función del género gramatical del sustantivo epiceno, y no en función del sexo del referente; así, debe decirse “La víctima, un hombre joven, fue trasladada al hospital más cercano”, y no “La víctima, un hombre joven, fue trasladado al hospital más cercano.”

 

¿Y las palabras terminadas en ENTE?

RAE: “Dentro de este grupo están también los sustantivos terminados en -ante o -ente, procedentes en gran parte de participios de presente latinos, y que funcionan en su gran mayoría como comunes, en consonancia con la forma única de los adjetivos con estas mismas terminaciones (complaciente, inteligente, pedante, etc.): el/la agente, el/la conferenciante, el/la dibujante, el/la estudiante.”

WIKILENGUA:

  • Los sustantivos terminados en –e (incluidos los terminados en –ante o –ente, procedentes en su mayoría de los participios de presente latino) suelen emplearse para ambos géneros, aunque algunos de ellos sí tienen formas en femenino.
el conserje/la conserje
el orfebre/la orfebre
el estudiante/la estudiante
el dibujante/la dibujante
el conferenciante/la conferenciante
el agente/la agente
el alcalde/la alcaldesa
el héroe/la heroína
el jefe/la jefe
el cacique/la cacica.
el cliente/la cliente
el dependiente/la dependienta
el presidente/la presidente
el sirviente/la sirvienta

*Como se puede observar en los ejemplos, estos pueden seguir usando la palabra terminada en E, pero el adjetivo se vuelve masculino o femenino, dependiendo a quien se dirija. Existen otras palabras que cambian completamente entre su versión masculina y femenina. (Como rey y reina).

¿Por qué el lenguaje inclusivo NO puede ser aplicado en nuestro idioma?

  • HISTORIA: El lenguaje español, tiene sus orígenes en la época pre-romana. A medida que evolucionaba el movimiento comercial, se fue mezclando con influencias latinas vulgares, y a su vez con lenguas celtas, ibéricas, cartagineses y fenicias, sin olvidarse de las raíces griegas, que también componen el idioma. Pero el español tal como lo conocemos (con cambios fonéticos del español moderno) data desde el siglo XV. Para el año de 1790 solo 3 millones de personas hablaban el español, cuando ahora lo hablan 572 millones de personas según datos al año 2017 (entre las personas nativas y los extranjeros que gustan del idioma). Cambiarle el idioma de un día para otro a esa cantidad de personas ES IMPOSIBLE.
  • LONGEVIDAD IDIOMÁTICA: Siendo que el idioma ha evolucionado desde el siglo XV a la fecha, hasta llegar al idioma que actualmente hablamos. Cambios que se dieron por cuestiones fonéticas, de grafía y la influencia que tuvieron los pueblos indígenas durante la Conquista. Sin embargo, los cambios son relativamente lentos, para que el pueblo acepte y se adapte a un nuevo termino ha tomado bastante tiempo. Ahora con el avance de los medios de comunicación y el Internet, muchos piensan que es un proceso que puede ser casi inmediato. Sin embargo, seguimos considerando que las palabras de origen extranjero son vulgarismos que debemos evitar, como lo es “clóset” en lugar de “armario”, “Lobby” en lugar de “Recibidor”. Es decir, que aunque el público lo use, sigue siendo una errata idiomática, ya que si nuestro idioma posee una palabra que aplique, es está la que debemos usar.
  • NO ES JUSTO: Cuando se habla del lenguaje inclusivo, se pelea el derecho a incluir en el idioma las palabras que son femeninas, o indican al genero. El gran discurso es que por razones patriarcales, (y hasta el capitalismo), el ser masculino se ha adueñado del idioma, pero no están incluyendo o proponiendo cambio en las palabras que “excluyen” al genero masculino, por ser palabras “femeninas”, por ejemplo: La población. ¿Lo cambiaríamos a le poblacione? Y la gente, cambiamos el artículo también, ¿a le gente? Qué de las profesiones que suenan femeninas, como futbolista, tenista, golfista, pianista, trompetista, astronauta, dentista, periodista? ¿Comenzaríamos a llamarlos el dentisto, si es un medico varón? Y les dentistes, cuando son varios de ambos sexos. Ese punto, nunca lo he visto en discusión, ni lo aplican al lenguaje que desean implantar.
  • CONFUSO: Dicen que cada cabeza es un mundo, y creo que en este punto hay mucha inconsistencia, en cómo y cuándo usar el lenguaje inclusivo. Unos dicen que solo se debe aplicar cuando la palabra dentro de la frase, debe hacer alusión tanto a hombres, como a mujeres (excluye a las cosas/animales). Otros, en la mayoría aquellos detractores de la idea, lo usan indiscriminadamente, haciendo todavía más confusas las oraciones, ya que no lo aplican a “los individuos”, sino a cualquier palabra que parezca “masculina”* y por ende, asumen (burlan) que debe cambiarse: Les meses de las aules son amarilles* (las mesas de las aulas son amarillas). Sin embargo, siguiendo la idea de las “inclusivistas” (no sé cómo llamarlos, porque no pienso darle publicidad a ninguna corriente, porque creo que son varias), no definen (porque no son lingüistas) cómo hacerlo. Por ejemplo esta frase: Anna Karenina, de León Tolstoi. «Las familias felices son todes iguales; las infelices lo son *cade une* a su manera.» ¿Aplica o no aplica a TODES?, ya que está indicando ambos géneros, ¿o nos apegamos a la regla gramatical que debería ser TODAS, ya que indica “a las familias” como sujeto?, pero si alguien lee todos, ¿lo acepta? ¿O se sentirá según la filosofía de la inclusión, excluido?
  • INCONSCIENCIA IDIOMÁTICA: Hace un tiempo vi un estudio acerca de los sueños, en donde un grupo de personas relataban lo que habían soñado, a los sicólogos y científicos que dirigían el proyecto. La mayoría de las personas, soñaban en su propio idioma. Las personas que eran bilingües, soñaban en su propio idioma y solo hablaban el otro con personas que no hablaban su idioma materno. Puedo dar fe de ello. En mi ex trabajo en un hotel, cuando estaba como Gerente de Grupos, me tocaba atender a muchos extranjeros, y a veces soñaba con esas responsabilidades. Por lo general soñaba que yo hablaba en el idioma de mis clientes, no en el mío, pero si en el mismo sueño me dirigía a un compañero de trabajo, lo hacia en español. Muchas personas se les dificulta aprender una segunda lengua, porque piensan en su propio idioma. Cuando observo a estas personas hablar este lenguaje inclusivo, me recuerda a esas personas que “piensan” o traducen en su mente lo que están diciendo. Las personas 100% bilingües solo hablan, sin pensar, fluidamente. Aquellas que solo conocen el idioma, siempre hacen pausas, razonan y se equivocan al hablar. Esto lo notó mucho en las propias personas que hablan ese lenguaje inclusivo, a veces comienzan hablando el español, para recordar, más adelante, que no están usando el inclusivo y comienzan a tartamudear, a no coordinar sus ideas, a no comprender preguntas, todo porque NO están escuchando, están “traduciendo” mentalmente lo que deben decir.
  • ES CANSINO: Recuerdo cuando una amiga deseaba enseñarme a hablar el alemán. Nunca sentí atracción por ese idioma, me parecía pesado, difícil de pronunciar y su gramática la veía complicada. Hace poco comencé a estudiar por mi propia cuenta el idioma irlandés. Y al ver su grafía pensé que no aprendería nada; sin embargo al conocer sus reglas, me fue mucho más fácil aprender a pronunciar ese idioma que tiene letras de sobra. Pero cuando veo a estas personas hablando ese lenguaje inclusivo, parece que NO están cómodas con él. Se ven tensas, se desesperan por NO equivocarse, no tienen fluidez y se sienten obligadas. Nunca me he encontrado un solo video en donde yo pueda decir: «¡WOW, cómo lo domina!».  Sus reglas que son en apariencia tan sencillas, se vuelven complicadas, y a veces lo usan cuando no deben hacerlo, creando en ellas mismas una ya confusa manera de hacerse entender. No es practico para nada.
  • NO ES VIABLE: Pensar que debemos cambiar el idioma, no es solo inculcarlo a que los demás comiencen a hablarlo. El idioma va más allá de la forma oral, es parte de una cultura y también parte del entorno. Por lo que desear introducirlo en la manera de ser de todos los hispanoparlantes, no es viable. Siendo con la mente tan cerrada que poseen estas personas, esa imposición se extendería a áreas que es imposible sean cambiadas. Y esto es el lenguaje escrito. Simplemente no es un área que pueda ser modificada de la noche a la mañana. Económicamente tampoco es viable. ¿Que pasará con los textos ya escritos? ¿Los millones y millones de libros escritos en el español que tanto les ofende? ¿Cómo se harían los doblajes de las películas y series? ¿Qué de los subtítulos? (Cabe mencionar que me he visto una promoción de una serie LGTB que habla en el correcto inglés, pero lo subtitulan en el inclusivo, vaya estupidez). ¿Se tendrían que escribir libros de texto para poder impartirlo en las escuelas? ¿Cuántas horas hombre para que les maestres lo dominen ellos mismos? No es viable, ni practico en ninguna manera, tampoco lo será en cuanto a ECONOMÍA.
  • AMAMOS NUESTRO IDIOMA. Creo que la mayor razón por lo que la mayoría de las personas rechazamos el lenguaje inclusivo, no es por quienes lo piden, o por la forma cómo lo hacen. Tampoco creemos que es  una cuestión para pensarla, ni siquiera tomar un tiempo para sentarnos a meditar si es o no es merecedor de debate. Es simplemente porque llevamos el idioma en nuestra inconsciencia, en las venas, la sangre nos reclama que somos iberoamericanos. En lo particular, siento mucha gratitud de haber heredado un idioma tan hermoso, tan rico y tan culto. Nuestro idioma es mucho más rico en todos sus matices. Cada país posee su propia idiosincrasia lingüística que cada vez conocemos más. Nos maravillamos de esa riqueza y diversidad. Esos muchos matices que el propio idioma tiene. Mi clase favorita siempre fue el español, y nunca olvidaré el día que la maestra escribió en el pizarrón: “Mi mamá me ama” y nos enseñó a leerlo. Ese día decidí, a mis seis años, cinco meses, y veintiocho días, que sería “maestra” y escritora. Luego cambié a secretaria, veterinaria, arquitecto, diseñadora de interiores, y terminé estudiando ” Ing. Programación y Sistemas”… pero nunca solté la “escritora“.
  • NO SE PUEDEN CAMBIAR TODOS LOS IDIOMAS: Como mencioné, existe esa nueva serie de TV, sobre la comunidad homosexual, creo que en los años sesenta. El idioma original es el inglés; pero la empresa que la está transmitiendo, lanzó con “bombas y platillos” que sería subtitulada en “inclusivo”. Si el español es “machista”, ven a todos de igual manera, por lo que ¿no lo serían todos los demás idiomas? Lenguajes como el noruego, el sueco, el finlandés, el alemán o hasta el inglés también pretenden modificarlos por catalogarlos de sexistas/machistas. Es tan lamentable que esto ocurra. Si ya de por si, son lenguas un tanto difíciles de aprender para el extranjero, no quiero ni imaginarme que nos veremos obligados a volver a estudiarlos. Para terminar, les dejo una parodia sobre este tema, para dejar al menos una sonrisa. (Activar subtítulos)

¿Por qué yo, con toda mi alma y mi ser, rechazo el lenguaje inclusivo?, porque es aberrante y no me imagino textos como estos:

  • El túnel, de Ernesto Sabato. «Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo de todes y  que no se necesitan mayores explicaciones sobre mi persona.»
  • Blanco Nocturno, de Ricardo Piglia,  «Mi madre dice que leer es pensar—dijo Sofía—. No es que leemos y luego pensamos, sino que pensamos algo y lo leemos en un libro que parece escrito por nosotres pero que no ha sido escrito por nosotres, sino que alguien en otro país, en otro lugar, en el pasado, lo ha escrito como un pensamiento todavía no pensado, hasta que por azar, siempre por azar, descubrimos el libro donde está claramente expresado lo que había estado, confusamente, no pensado aún por nosotres
  • Herzog, de Saul Bellow. “Si estoy chalado, tanto mejor”, pensó Moses Herzog. Algunes lo creían majareta, y durante algún tiempo él mismo había llegado a pensar que le faltaba un tornillo.”
  • Crimen y Castigo, de León Tolstoi. «Desde que se supo todo esto, fuimes el tema preferido por les murmuradores de la ciudad, y la cosa duró un mes entero. No nos atrevíamos ni siquiera a ir a cumplir con nuestros deberes religiosos, pues nuestre presencia era acogida con cuchicheos, miradas desdeñosas e incluso comentarios en voz alta. Nuestres amiges se apartaron de nosotres, nadie nos saludaba, e incluso sé de buena tinta que un grupo de empleadilles proyectaba contra nosotres la mayor afrenta: embadurnar con brea la puerta de nuestre casa. Por cierto que el casero nos había exigido que la desalojáramos.»
  • Ejemplo: «Nos movíamos por las calles, gente que iba y venía con sus propios pensamientos. Solo eran gente, con todas las virtudes y todos los pecados. Muches de ellos, solo caminaban sin volver a ver a les otres. Tropezándose con cualquiere que no se apartará de su camino. Otres, parecían metides en sus propios negocios, altives y apartades del mundo, caminaban sin soltar ese celular de la mano, como su fuera otro dedo. Nosotres, solo permanecíamos de pie, esperando que la marcha comenzara, ya lo teníamos bien planeado, mientras la multitud se alegraría con el inicio del desfile, nuestres grupes se perdería entre el mar de persones, buscando ser invisibles, hasta traspasar la seguridad de ese local para asaltarlo en solo cuarenta segundos. Después nos perderíamos entre esos individues populoses, disfrutando de les bailarines y les alumnes en su fervor cívico y, seguirían agitando sus banderitas, ensimismades en sus vanas alegrías.»

Sigo y seguiré con el amor al idioma, a aprender sus reglas, su gramática, sus raíces y valorar su versatilidad idiomática. Como amante del arte de escribir, no pudo sino rechazar cualquier cosa que atente con este lenguaje tan hermoso. Siempre he dicho, que si voy a escribir, debo aprender a hacerlo bien. Si me he peleado con la RAE por una tilde… cuanto no más con aquellos otros que quieran avasallar nuestra amada lengua.

Me opongo, la rechazo con toda mi alma, y nunca jamás en la vida, me harán aceptar esa violación a los más de quinientos años de cultura y arte del español moderno. No soy capaz de usar la jerga/jerigonza, tampoco uso muchos modismos propios de mi país, creo que las personas que pretenden cambiar a “tan raja tabla” el idioma la tienen muy difícil… hay que convencer a 572 millones de personas que están EQUIVOCADAS. La paz todos la queremos y aún no la hemos conseguido. Este es mi primer y última entrada sobre este tema, porque no lo entiendo, no lo acepto, no lo comparto, no lo hablo, no lo escribo y nunca me convencerán a hacerlo,  pero sobre todo: no voy a perder mi tiempo en discutir más sobre lo que no tiene sentido. Punto final.

¡Nos leemos!

 

 

 

 

 

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4 respuestas a “RESPETO POR EL ESPAÑOL: No al Lenguaje inclusivo

  1. Pues qué decir, chapeau, Karen! Lo del lenguaje inclusivo me parece una estupidez, pasajera espero. Es cierto que seguro se ha propuesto con buena intención, pero es rizar el rizo. Una de las chorradas que he escuchado es una propuesta de que se utilice la E en vez de la A o la O. En fin, por cierto, ¿qué te parece miembros y miembras, portavoz o portavoza? Pues esa ocurrencia viene de una política española. En fin… Necesaria entrada, Karen. Un abrazo!

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    1. Saludos, David.
      También espero que sea una “moda” pasajera, pese a que esos que lo promueven parece movidos más por ideologías políticas o sociales erradas. Yo sí creo que el lenguaje cambia, va evolucionando pero no de golpe, son situaciones que se dan naturalmente con el paso del tiempo. A veces toma mucho para que algo sea natural, y nuestro idioma parece que es lo que es, con algunas adiciones más por la era tecnológica.. Todo lo impuesto me parece que al final no funciona, porque nuestra naturaleza es resistirnos al dominio. Como decía mi madre: «A la fuerza, ni el agua es buena.»
      Un saludo.

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  2. Hola Marce !!
    Cuando vi el título de la entrada dije: “Dios, por fin algún compañero de letras toca el tema”. Claro ya había escuchado a Pérez-Reverte hablar del tema desde tu mismo punto de vista. Pero a compañeros del Taller o de los blogs que sigo por WordPress nadie. Y me parece un tema muy interesante del que también quisiera hablar. Tu posts está mu completo y claro. Yo pienso como tú, y también me enteré viendo vídeos en Youtube y porque sigo algunas páginas en Facebook que tratan sobre el tema que anda en boca de todos: la ideología de géneros. Me reí como no tienes idea, pensando que si esto era un chiste, tan grande tontería saliendo de la boca de un ser humano adulto, porque si lo dijera un niño diría “bueno es un niño y no tiene madurez para lo que está diciendo” pero de una mujer adulta no me hacía más que reír de verguenza. En vez de cambiar nuestro hermoso y coherente idioma, lo cual es innecesario porque eso no hará que se les den igualdad de condiciones, de empleo, de trato en la sociedad, etc, eso no cambiará nada ni en la mente ni en el corazón de la sociedad.. Tienen que comenzar a enseñar respeto e igualdad para todos las personas sean como sean o de dónde sean. E incluso los que promocionan estos cambios: las feministas, los trans, los homosexuales, lesbianas, etc , todos ellos deben también empezar a respetar a los heterosexuales, a las embarazadas, a los bebes aun no nacidos, por ejemplo, porque ellos mismos no demuestran respeto a los que somos diferentes a ellos pero si quieren demandar eso para ellos.
    En fin amiga jejeje gracias por subir este interesante post!
    Lo comparto por mis redes.
    Un abrazo

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