El arte (o desafio) de describir a tus personajes

Volvemos de nuevo. Y otra vez basándome en mis vivencias, estoy escribiendo sobre un tema que se ha vuelto recurrente en las charlas que he sostenido con algunas personas: Me describieron a alguien. Entre los comentarios que hacíamos, discutimos lo que recuerdan las mujeres y aquello que recuerdan los hombres. Parece que no es lo mismo. En conclusión, los hombres tienen más recuerdos que las mujeres.

Imagen de Devian-art, artista: Cyzeal, obra. “A woman”

Aquello me hizo pensar, (e investigar) sobre ese tema en nivel literario. En mi caso particular, me encantan las descripciones. Siempre y cuando estén bien realizadas, ocupen el momento adecuado en la historia y tengan la dosis exacta. Sobre todo en las descripciones físicas.  Y recordé lo que se ha criticado en alguna literatura, ya sea de forma profesional o no (publicados por Editoriales o autopublicaciones en línea).

Algunos escritores, deciden por iniciativa propia, o porque existe una vasta cantidad de “editores” que lo odian, prefieren no hacer descripciones de nada, o casi nada. Otros piensan que es mejor que el lector se imagine al personaje como le de la gana (con el perdón de ellos, pero creo que son perezosos) y, otros se toman demasiado en serio el asunto de describir a un personaje.

Debido a que tengo una ligera (y creciente) sinestesia, para mí todo se mezcla con mis sentidos. Mientras escribo este texto, en mi mente hay imágenes de cada palabra, a veces un olor o una sensación gustativa. Pero cuando todo se junta en una frase, esas palabras se convierten en imágenes es tan claras como si lo viera con mis ojos, o viera un video. Por lo que sin que yo lo proponga, un personaje X, aparece en mi mente con “su propia” imagen. Simplemente lo veo. Y luego a partir de esa imagen, es que decido o no revelar algunos aspectos físicos de ese personaje. Para mí es super sencillo, porque es como ver una foto y describirla. Pero, para otros, les cuesta mucho imaginarse a sus personajes, o siempre usan el mismo “modelo”, ya sea por favoritismo, o por las influencias del marketing.

Para ayudar a aquellos que tienen dificultades para “ver/conocer” a sus personajes, daremos una serie de consejos sencillos y prácticos que pueden usar, hablaremos de cómo y cuando describir físicamente y los errores que cometemos al hacerlo.

PUNTOS DE REFERENCIA

*Fotografías – Como mencioné, se me hace fácil porque es como ver una foto. Así que es una ayuda visual que no debes descartar. Gracias a Google Imagenes, Pinterest, Free Pictures, y cualquier otro sitio similar, puedes buscar una foto que reuna las cualidades de tu personaje, basado en: edad, sexo, grupo etnico.  Si eres de aquellos que gustan hacer fichas de personajes, es excelente que te imprimas esas fotos y las adjuntes. En mi caso, el programa de escritura que uso (Ywriter), permite crear esas fichas y puedes adicionar una imagen. Es muy fácil volver a ella, para buscar algo extra.

*Usa una descripción favorita, pero con medida – Todos tenemos gustos particulares. Mi hermana siente apatía por los pelirrojos, le son las personas menos favorecidas del mundo y jura que jamás de los jamases se casaría con uno. Pero a su hija, al contrario, le encantan. Mis personajes masculinos (principales o no) vienen como el arco iris, pero por una extraña razón, mis personajes femeninos (solo los principales) siempre son de cabello oscuro. Cuando noté eso, pensé si estaba usando mi propia imagen (algo que nunca aconsejo hacer), y comprendí que no. Llegué a la conclusión que tanto el cabello oscuro como los ojos marrones son los más extensos en el mundo. El 60% de la población mundial tiene esa característica, y para mí, consciente o inconsciente, creo que más mujeres se identificarían con ellas. Y de paso hacerlo “mi sello”. Aunque ya he escrito, en relatos cortos, sobre personajes femeninos que no son ni castañas, ni de ojos oscuros.  Ahora, lo imperdonable, sería que SOLO mis heroínas sean de X físico y el resto no (que elija a las malvadas siempre pelirrojas, por ejemplo). Que el protagonista siempre sea rubio, oji-azul, con hoyuelos y con cuerpo de Adonis, y el malvado sea feo, pelo grasoso y con marcas en la cara, por dar un ejemplo.

*Cóctel versus Shot: Sin importar el enorme esfuerzo que hagamos por describir a un personaje, el lector nunca visualizará la misma imagen que tenemos en nuestra mente. A menos que digamos:  “Y ella era igual a Marilyn Monroe”, ellos terminarán tomando esa descripción a sus propios estándares. Así que puedes hacer uso de varias personas, sean tus familiares, modelos, fotos al azar en la red o artistas.  A veces, lo mejor de una persona no “combina” con lo mejor de otra; ya lo hemos visto en esas pruebas de mezclar a “la mujer/hombre perfect@” y el resultado no es lo mejor… pero, el lector no tiene esa capacidad. Así que si describimos el hoyuelo de la barbilla de Kirk Douglas, la nariz de Charlton Heston y el cabello de Rock Hudson… el lector los verá como deseé.

 

CÓMO Y CUANDO DESCRIBIR AL PERSONAJE

*Al que madruga, Dios le ayuda: A más temprano se introduzca la descripción física de los personajes, el lector de habituará a ella. Hace un tiempo leí el libro de un reconocido (y Nóbel) autor, y durante las primeras páginas describió a la personaje que asistía a la protagonista como:”vestía pantalones caqui y sombrero de junco”. Y durante páginas no hubo otra descripción; para después hacer un casi retrato hablado del personaje, hasta con la enorme cicatriz que tenía en su mejilla derecha, en la página 20. A esas alturas, mi mente ya había llenado el vacío del físico de ese personaje; porque me disculpara, Mr. Nobel Winner, pero unos pantalones caqui y un sombrero de junco no flotan en el aire… No traiciones la imagen que el lector ya creó del personaje. Si no lo describes durante su presentación, no lo hagas durante el resto de tu historia.

*Todo con medida, nada con exceso: Un libro o novela, contiene una cantidad N de personajes. Los relatos, cuentos, micros mucho menos. Y dependerá de la extensión de la obra, si se puede aceptar o no una descripción física, sin embargo, sí existirá la descripción general: Por ejemplo, si es una mujer, un niño, un soldado, etc.  Para las obras de más extensión, dependerá del gusto de su autor, realizar o no las descripciones. (A mi parecer es preferible sí dotarlos de un físico). Cuando se realiza esa descripción, no debe hacerse de tal forma como si de una lista de supermercado se tratara. Dosificar la información principal o relevante, aquello que sí deseamos que NO pase desapercibido. Pero no usaremos un párrafo entero para describir a un personaje en particular. También debemos considerar que no todos deben ser descritos al detalle, sino dotarlos de aquello que es importante para “ubicar” al personaje, sobre todo cuando hablamos de los secundarios o de relleno.

*Aprende de los errores ajenos: Todos hemos leído en alguna ocasión un libro en donde el autor describe de una forma que no nos gusta. Las metáforas en las descripciones, deben tomarse como “medicina”, en su dosis exacta. Como mencioné hay autores que prefieren saltarse esas partes de las descripciones; pero esto forma también parte de la creación del personaje. Hay que trabajarlos, darles forma, no puedes permitir que tus personajes sean planos, solo por la pereza o la falta de organización/estructuración a la hora de crearlos. Pero no debes caer tampoco en los excesos con detalles minuciosos que están fuera de tono. Si existe un momento para hacerlo, aprovéchalo; pero no adornes demasiado.

*Recuerda que tu personaje es una persona: A menos que sea un alienígena o un robot, acostumbramos a escribir sobre personas. Trata en la medida de lo posible, apoyarte de el propio personaje o una tercera persona para describir, no te apoyes únicamente del narrador. Ya sea porque es un pensamiento o hablado, puedes usar ese momento para describir algo físico de tu personaje. Un chico adolescente no tiene la misma perspectiva física de si mismo como lo hace un adulto, cargado de canas y arrugas. Cada uno verá algo distinto. El chico quizá piense en ese monstruoso punto negro en la aleta de su nariz, mientras que el adulto mayor, se siente orgulloso del surco entre sus cejas, por todos sus años de concentración.  Aprende a verlos también a través de sus propios ojos, o de sus cercanos.

*Piensa en el genero de tu escrito: Quizá seas un escritor como yo, a quien le gusta las descripciones, porque están en mi mente y pienso que es por algo. Pero, al igual cuando creamos mundos (por cierto, dale click aquí para iniciar la lectura de la serie), la preparación de los personajes es fundamental. Un género romántico o novela rosa, acepta determinadas descripciones, no así géneros de terror. La fantasía, la ciencia ficción usarán otras formas. Pero, en todas, se describirá a los personajes.  Ubica la  forma narrativa acorde al género para el que escribes, considera también, como dijimos, la extensión de cada trabajo.

*Evita los clichés: A una persona se le ocurrió describir por primera vez: “dientes como perlas” (yo opino que fue Poe), y ahora es un cliché. Los labios de rosa, su piel de terciopelo, sus ojos ruiseñores, sus músculos de acero, etc, son cohetes quemados. Si no se te ocurre una metáfora original, no la uses. No pasa nada si te vas con lo más simple.

 

El brujo de Gerald de Rivia (video juego), fondo de pantalla de WallHere, por PhoenixBlood

 

EJEMPLOS Y CÓMO CORREGIRLOS

*Si puedes decirlo simple, hazlo:

  • «A simple vista, se podía llegar a pensar que los ojos de Celaena eran azules o grises, quizá incluso verdes, según el color de su atuendo. Pero si uno se fijaba atentamente, el brillante anillo dorado que rodeaba sus pupilas contradecía aquella primera impresión.» (El trono de Cristal, de Sarah J. Mass)–> La larga descripción de heterocromía central.
  • No es un error tratar de ser minucioso en una descripción, el problema es usar ese mismo “método” en cada descripción que se haga. Hay que evitar que cada vez que describimos, nos tomamos demasiado para hacerlo. En el caso de este libro, la autora describe demasiado al personaje, cómo es, cómo viste, cómo piensa, cómo se siente; pero descuida otros factores, como describir el mundo en dónde viven, cómo son sus costumbres, etc., pero tratándose de personajes, solo aquellos “agradables” tienen peso descriptivo, más no aquellos que son los “menos agradables” de la historia. Lo que la historia se vuelve cansina al ver al bueno-siempre bueno/perfecto y al malo-siempre malo/defectuoso. Nunca te olvides que todos los personajes son ambos en determinados momentos; esto les da credibilidad.

*Los personajes no son solo ojos, cabellos o estatura:

  • «Se tropezó con aquel chico rubio, de cabellos ondulados, ojos verdes y cuerpo atlético, su cabeza le golpeó el pecho, porque era alto, como de 1.75 metros.» **Parafraseando un texto que leí hace mucho en Wattpad, no recuerdo título, ni autor.
  • El error de las descripciones físicas, en meterlas dentro de una acción. El mismo acto de un “tropiezo” como en el ejemplo, es de segundos; por lo que la descripción debió ofrecerse posterior a la acción. Si ya conoce al personaje, debe describirse antes. No nos concentrarnos solo en estos puntos específicos. Es necesaria la distribución de las características, e incluir dentro de “la descripción” del personaje, otros factores como lo es la personalidad (alegre-> no digas que lo es, demuéstralo), las creencias (su religión o ideas políticas, haz que participe de ellas), las costumbres (sus hábitos, muestra cuándo los realiza), las manías (se toca el cabello por ejemplo/las manías no las uses seguido para no cansar o aburrir al lector), la forma de hablar (usa frases específicas, mismo trato que a las manías), etc.   A los personajes secundarios, dótalos de una o dos características, y puedes añadir una tercera muy especial, si deseas destacar algo muy particular suyo y que no se comparte con el resto (que es cojo, un lunar visible, una marca, etc).

*La nula descripción física, y más lo externo:

  • «El mago la miró. Jeans descoloridos, camiseta y el aire de desafío que toda persona tímida acostumbra usar cuando no debía. «Debo tener el doble de su edad», pensó el mago.» (Brida, de Paulo Cohelo)
  • Tal como dije al principio, en el caso de este libro, hasta donde lo he leído, NO existe descripción física. Y ya que aún no aparece, espero que no la tenga; porque ya me hice una idea de cómo es Brida. Si eliges no describir físicamente a tu personaje, debes dotarlo de otras características, ya mencionadas. Sí por el contrario, eliges describirlo, sigue las recomendaciones que anunciamos anteriormente.

*Disfruta las descripciones:

  • Leí que los editores, (blog americano) tienden a rechazar a aquellos que describen demasiado. Tanto en mi opinión personal, como el autor de ese blog, creo que un editor que no le gusta “leer mucho”, no debería ser editor. Editar no solo es “cortar” (estoy en planes de hacer una entrada al respecto). Así que no creas todo lo que leas acerca de qué sí, y de que no, gusta a los editores.  El escritor es dueño de su escrito, y también de su estilo. Y NO todos los editores “odian” las descripciones, de ser así no tendríamos libros como los de Dan Brown, Pierce Brown, o hasta el propio Tolkien. Y me refiero a que estos autores se toman el tiempo correcto para describir el mundo en que se desenvuelve la historia, y no solo el desarrollo del personaje.
  • Si eres de los escritores perezosos que prefiere no describir nada, y basar tus historias en diálogos, te aconsejo que pruebas las técnicas de desarrollar al personaje, sin olvidarte del mundo en donde se desenvuelve. Un escritor serio, no debería pensar que debe escribir todo solo para “entretener” en plano. El lector no debería se llevado en corriente solo por la historia, sino sentirse parte de ella, y la ayuda que la narrativa ofrece, es una herramienta poderosa. En la actualidad hay muchos “best sellers” con narrativas pésimas, pero vendrán otros que con la misma facilidad los van a destronar.  Y al menos, en lo que respecta a mí, no le tengo el menor respeto a un escritor que no tome en serio su trabajo. No terminaré de leer una narrativa incoherente, unas descripciones nulas o sosas, y mucho peor descripciones de personajes que no les ayuda en su desarrollo. No terminaré de leer sus trabajos y nunca volveré a leer otro suyo, pese a lo que digan GoodReaders, o cualquier otro campo pagado por las editoriales para levantar ventas.

***

Espero que esta entrada te sea de utilidad, te inspire y motive a sacar lo mejor de ti, a que aprendas a dedicarte a esa pasión tan hermosa como son las letras. Siempre digo, que quien ama escribir, no puede dejar de hacerlo. Descubre tu pasión, persigue tus sueños, y nunca pongas en tu boca la expresión: No puedo.
Te invito a que nos cuentes sobre tus experiencias en la caja de comentarios, será genial saber de ti.
Un abrazo y hasta la próxima. ¡Nos leemos!
***
NOTA: Si este trabajo te ha servido de algo, te ha parecido interesante o crees que puede ser de utilidad a alguien más, te ruego que lo compartas en tus redes sociales. Con ello se valora el tiempo y esfuerzo invertido en el estudio, preparación de este trabajo. Tu apoyo es fundamental para seguir creciendo. Si tienes una duda o un tema en particular que te gustaría tener información, no vaciles en ofrecerme tus sugerencias. Te invito a suscribirte a mis redes sociales. Un abrazo de gratitud.
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3 respuestas a “El arte (o desafio) de describir a tus personajes

  1. Las descripciones deben ser como los zapatos, según la talla y la ocasión. No está mal no describir al detalle en un relato corto, donde la historia es el foco. En mi caso, es al contrario, amo describir, y en relatos debo condensar; siempre batallo con eso, porque el espacio lo exige. Gracias por tu comentario y por compartirlo. Seguiremos aprendiendo entre todos. Feliz vida. Nos leemos!

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  2. Me lo llevo, Karen. Me temo que soy de esos perezosos en cuanto a la descripción de los personajes, quizá la costumbre de escribir relatos. Apenas suelo mencionar un par de rasgos, pero no más. Comparto y guardo para digerirlo como se debe. Gran trabajo. Un abrazo!

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    1. Las descripciones deben ser como los zapatos, según la talla y la ocasión. No está mal no describir al detalle en un relato corto, donde la historia es el foco. En mi caso, es al contrario, amo describir, y en relatos debo condensar; siempre batallo con eso, porque el espacio lo exige. Gracias por tu comentario y por compartirlo. Seguiremos aprendiendo entre todos. Feliz vida. Nos leemos!

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