20 cosas que debes considerar al construir tu mundo – Serie II Construcción de mundos

Continuando la serie de “Construcción de mundos“, en la primera parte, hicimos una introducción y algunos consejos a tomar en cuenta, en la entrada “¿En qué mundo vive tu novela? Serie I – Construcción de Mundos”.

ADVERTENCIA: El siguiente contenido, cuenta con casi 5000 palabras.

Ahora ahondaremos mucho más sobre el tema, sobre algunos puntos importantes a considerar y que a veces se nos escapan a la hora de construir los mundos para nuestras historias.

Cortesía DevianArt “Medieval Town” por Shutapandwhisper

Recapítulemos: ¿Qué es la construcción de mundos? «Se entiende como la percepción cultural que el sujeto tiene del mundo al que pertenece».

En otras palabras, la construcción del mundo abarca todo y cualquier cosa dentro de ese mundo . Dinero, ropa, límites territoriales, costumbres tribales, materiales de construcción, importaciones y exportaciones, transporte, sexo, comida, los diferentes seres vivientes y cuanta cosa ociosa o útil dentro de una sociedad.

Vuelvo a enfatizar, la construcción de mundos, no es tarea exclusiva de quienes escriben ciencia ficción o fantasía, en menor escala, (con puntos que pueden obviarse para la novela realista) es necesaria en toda historia.

  •  1- LA HISTORIA SE ANTEPONE AL MUNDO

Es importante saber que el contenido o la historia es lo más importante dentro de la novela o el cuento. Sin ese contenido, no se puede partir a otros puntos. La historia se trata de la idea que tiene a unos personajes con un argumento particular. Partiendo desde este punto, el mundo se desarrolla para que la trama cuente aquello que deseamos en la manera en cómo pensamos desarrollarlo. Cuando un escritor escribe ficción o fantasía, no debe concentrarse tanto en “el mundo” y partir de ahí a la trama o contenido. La historia es y debe ser, siempre la columna vertebral.

Dedícate a construir una buena historia, que el argumento convenza al lector a seguir leyendo. El mundo que lo rodee será efectivo, crucial y atractivo; pero sin una buena historia, ese mundo quedará como solo relleno decorativo.

 

  • 2- ESCRIBE COMO ESCRITOR, NO COMO TÉCNICO

Si bien es cierto que construir un mundo es importante, toma en cuenta que no debes escribir tan minuciosamente. Sea una historia futurista, una distopía o una novela policíaca, aunque los detalles cuentan, no deben opacar la trama.

No comprendo cuando un autor escribe un libro adjunto para que puedas comprender uno de sus libros. Con todas las letras, lo diré, como J.K.Rowlings y su anexo de “Animales Fantásticos y dónde encontrarlos”, que no era una historia, sino una “enciclopedia” de las criaturas que existen en el mundo de Harry Potter. Leerlo es aburrido, si no eres un hiper fan de la saga. Pero, sí estaba muy rico de esas criaturitas, tanto que a alguien se le ocurrió hacer una película con “guión original”, basada en ellas y que sí disfrute viendo… porque existía una historia.

Construir mundos toma mucho tiempo y energía, y es quizá por ello que el autor quiera revelar (y demostrarle al lector) todo el esfuerzo invertido con puntos y comas, sin obviar nada. Pero puede ser tedioso para el lector, leer cuantas veces gira un protón alrededor del núcleo del átomo de X materia, cuando lo único que deseamos “mostrar” es que hubo una reacción en cadena que hizo explotar la nave espacial.

Ojo con esto, escribir a puntillas tu investigación, puede alejarte del propósito real por el cual escribes: Cuentas una historia. Lo he mencionado antes, adoro investigar; creo profundamente en que debemos ser creíbles sobre los temas. Pero no estamos obligados a decirlo todo. La investigación es una guía nuestra, no un manual para el lector. En una ocasión estuve investigando seis horas sobre cómo se preparaba un platillo, sus ingredientes, cuánto tardaba en cocinarse, en qué tiempo se comía, sus variaciones según estación o zona… para escribir UNA línea, que no creo que pasara de las catorce palabras.

 

  • 3. CUANDO SÍ VALE EL DETALLE MINUCIOSO

En mi país tenemos el refrán: “Según el sapo, la pedrada”. Sapo chico, piedra chica…  Si trasladamos esto a la literatura, a mayor extensión del trabajo, mayor cantidad de detalles puede contener. No así un relato, un cuento. Aunque repito, la construcción de mundo no es un tema exclusivo de la ciencia ficción; aunque  es ahí donde más se desarrolla porque hay ciertos géneros literarios que permiten las sagas.  Y mientras más compleja sea la historia, con muchos personajes o ambientes, ese mundo no puede ser plano y simplón.

Para el género fantástico el mundo es en sí mismo es un personaje, vale la pena ahondar en la investigación exhaustiva y a la hora de plasmar tomarnos ciertas libertades. A muchos les cuesta crear la ficha de un personaje, y la idea de crear una “base de datos” del mundo, les resulta mentalmente agotador. Pero debes hacerlo si no quieres fracasar en los detalles. Toma el tiempo para invertir varias horas a investigar y crear tu base de datos; pero toma en cuenta que debes ponerte un límite. Nunca se puede invertir más tiempo a investigar y menos a la creatividad de tu historia. Si llevas dos semanas escribiendo “tu mundo” y no has escrito ni un solo capítulo de tu historia, tendrás que analizar en dónde está la falla y retomar una dirección creativa más equilibrada.

 

  • 4. ENFÓCATE EN ESCRIBIR, EL MUNDO SE ACOMODA

Existen personas menos organizadas; a quienes les gusta escribir en el arranque de la inspiración y, por ende, pensar en escribir una “base de datos” antes/durante su proceso creativo, les da flojera y/o migraña. Que no cunda el pánico. Lo más importante es la historia. A medida que escribes, (eso sí, no lo saltes) y vas metiendo detalles de tu mundo, tómate el tiempo de dejar notas. Ve construyendo sobre la marcha, lo que es realmente significativo para la historia, la trama, una escena, los personajes o el capítulo entero. Recuerda que nadie escribe perfecto; todos los trabajos tienen un “primer borrador”.  Esas notas te servirán para un ir y venir, y que ese mundo, sea coherente a lo largo de la historia.

En lo particular, prefiero los programas de escritura, y no el de proceso de texto, ya que estos no nos permiten organizarnos (quizá poner un comentario adjunto). Pero es engorroso buscar la información. Un programa de escritura como el Scrivener, YWriter, Plume Creator y otros, te ayudan a tener tus notas a la mano, crear personajes, lugares y cosas de manera más ordenada, y muchos permiten hasta la adición de fotos para referencia. Considéralos, ya sea si eres o no organizado.

Toma en cuenta, que la construcción del mundo, es un paso que no puedes obviar. La forma en cómo lo hagas puede estropear o hacer lucir tus escritos. Probablemente sea mejor para las historias que requieren un mundo más liviano, como aquellas basadas en nuestro mundo actual, un poco de flexibilidad; los universos extraordinarios piden un esfuerzo extra.

 

  • 5- LA FLOJERA NO ES EXCUSA

Muchas personas, sobre todo los principiantes, tienen la idea que si construyen un mundo, lo hacen cómo ellos quieren y sin planificación. Investigando sobre el tema, leí en un blog el comentario de una persona que decía: “La creación de mundos, está sobre valuada. Es mejor escribir solo sobre aquello que quieres decir y olvídate de los quebraderos de cabeza” (parafraseando).

Escribir no solo es un arte, es un trabajo de esfuerzo físico y mental. Cansa leer, cansa estar horas sentado, duelen las manos, las posaderas, las piernas, los ojos. Que todo ese esfuerzo valga la pena con algo digno. No sé en lo que respecte a otros, pero a mí me duele la flojera de los amateurs (y otros más pro) a la hora de escribir.

No se conformen con pensar “esto se entiende solo”. El lector no está leyéndonos la mente, lee lo que ponemos frente a él. Si bien es cierto, que no vamos a explicar la física de la dinámica de la levitación de los autos que flotan, sí debemos explicarle porque la sociedad ha prohibido la mezcla de etnias, por ejemplo. Y la construcción de los mundos, nos ayudan a aclarar esas interrogantes.

No hay que ahogar al lector con detalles superfluos, pero sí apoyarnos en aquello que ayude a comprender la historia, que haga avanzar la trama, el conflicto o las resoluciones que existen. Que nos ayuden a comprender porqué la gente siente lo que siente. (Por ejemplo, porque son tan individualistas, o tecnológicos). Cómo el mundo que los rodea los afecta directa o indirectamente, sobre todo cuando ese mundo “parte desde cero”, como en los géneros fantásticos, la ciencia ficción, etc.

 

  • 6. FUNCIÓN MÁS ALLÁ DE LA TRAMA

Esto lleva a reiterar: la construcción del mundo apoya la historia, no solo la trama. Lo que significa que tu construcción del mundo es compatible con el estado de ánimo, el tema, el conflicto, el carácter, la cultura y el entorno. No tiene que mover más la secuencia de eventos naturales. Los detalles del mundo que ha creado pueden y deben comprometerse con toda la narración, no solo con la acción y el evento.

En la película El libro de Elí, parte de ese mundo era la carencia de agua. Eso tuvo consecuencias en todo. No se descuidaron detalles sobre esto. Y se comprendía el conflicto de supervivencia, por los eslabones que ese hecho ocasionó en la trama de la historia.

Sin importar, el género, el mundo siempre tiene consecuencias en el desarrollo y comportamiento de los personajes, y la trama, en mayor o menor medida, depende de él.

 

  • 7. ACCIÓN Y DIÁLOGO SOBRE DESCRIPCIÓN Y EXPOSICIÓN

Siempre hablo del balance entre el diálogo y la narrativa. Es indispensable, que la historia que se cuenta, tenga ese balance para no agobiar al lector con interminables monólogos o detalladisímas descripciones de cómo una hoja cae de un árbol de ciprés. En cuanto a la creación de mundos, es mejor transmitir los detalles de ese mundo a través de la acción y el diálogo que a través de cantos gigantescos de descripción y exposición. Se nos ha machacado a la saciedad el “no cuentes, muestra”; y creemos que todo lo escrito debe regirse bajo ese concepto. Pero no es posible mostrarlo todo, porque la acción puede volverse lenta, inapropiada y rebuscada. Lo mejor es ir al grano del meollo, y esto se logra contando. Ya sea en la narrativa o en el diálogo. Aprende a crear un balance, entre la narrativa y el diálogo; y entre el contar y mostrar.

 

  • 8. MUNDO VIVO O MUNDO MUERTO

Como exprese, construir un mundo es invertir una considerable cantidad de tiempo. Puede llegar a ser incluso aburrido. Pero estamos hablando de tu historia; y debes entusiasmarte en todo el proceso. Una historia, es como un hijo, y no te sales de la habitación cuando el bebé se pone gruñón y llora por nada. Lo atiendes y tratas de “averiguar” por qué no está feliz.

Asimismo son las historias. Ya expusimos que a mayor extensión de la historia, mayor deberá ser su mundo. Pero no solo el mundo en si mismo, sino como se involucra con la trama. Debemos considerar la idea del YIN-YAN, en donde lo bueno tiene algo de malo y lo malo algo de bueno. Aléjate de los conceptos cerrados como es “el bueno contra el malo”. Muchas historias fallan por esa razón. Leyendo N cantidad de reseñas, los críticos de las historias épicas, distopías o YA books, su queja constante es la falta de originalidad. Que eso ocurra en la construcción del mundo, puede arruinar la historia. Trate de romper los mismos patrones de los clichés del genero. Evite tomar “copiar al dedillo” otra historia, cambiando una cosa por otra. ¿Por qué todas las historias épicas ocurren en la era medieval? ¿Por qué en los reinos fantásticos, siguen existiendo dragones, elfos, enanos y ogros? ¿Por qué en los viajes estelares, siguen existiendo guerras entre las razas espaciales contra los humanos?

Haga un análisis usted mismo de lo que hay en el mercado. Y trate de salirse de ese patrón. Dicen que no hay nada nuevo bajo el sol. Pero una vez a alguien se le ocurrió escribir sobre un caballero loco acompañado de su escudero, una ballena asesina, siete anillos malditos que condenaron a todas las razas existentes, o una invasión de naves extrañas que hicieron llorar a todos los que escucharon la noticia en la radio… ¿Por qué ellos sí pudieron salirse del patrón y crear un mundo creíble para esa historia? Y ahora, son ellos mismos, los que todos los demás copian. En lo que dependa de tí, aléjate del blanco y negro que es una fotocopia de otra cantidad X de lo mismo. Atrevete a ver el arcoiris y separar cada color. Te sorprenderás al saber cuántos matices hay entre esos siete colores.

 

  • 9. LA NATURALEZA DE “ESCRIBE LO QUE SABES”

Se ha aconsejo: escribe lo que sabes.  Y aunque no es un mal consejo de escritura, en el género de ficción (leáse cualquier categoría) suele ser donde la gente se golpea la cabeza con frustración, porque toca temas que están fuera de nuestra experiencia. Escribimos sobre mundos inexistentes, razas extrañas, complots internacionales, mafiosos, asesinatos y cuánto vil pecado exista.

En la construcción de mundos, la pregunta es: ¿cómo puedo sustentar este consejo? La respuesta obvia es: no puedo.

Nuestra experiencia y conocimiento, pueden entrar en la creación de personajes y situaciones, pero en la construcción del mundo, no es fiable; porque sobre ciertos temas, disciplinas, conceptos son limitados.

Y es aquí donde la investigación se torna seria. Podemos comprender algo de política, y se nos antoja escribir sobre un candidato al Congreso que está siendo chantajeado por algo que hizo en su adolescencia. ¿Comprendemos, realmente como funcionan la política, los intereses de partido, los medios de comunicación, qué papel tomarían la oposición, los votantes, etc?  Si no hemos vivido esa experiencia, no nos queda más recurso que investigar. “Tomar prestada” la experiencia ajena. Nos volcaremos a escándalos y trataremos de averiguar los pormenores. Leeremos sobre sí existen o no leyes que censuran esa acción, qué consecuencias hay referentes a ella, leeremos biografías. Y si pudiéramos tener acceso a “un testigo” lo entrevistaremos, sea político, reportero, asesor o abogado. ¿No tenemos acceso? Pregúntale a tu buscador favorito en tu PC; pero has algo.

Recuerda: «Se entiende como la percepción cultural que el sujeto tiene del mundo al que pertenece».

  • 10. INFLUENCIAS CULTURALES EN SU MUNDO

Hace muchos años atrás, la gente vivía en “islas”, en donde no se mezclaban con otros ciudadanos de otras islas. La realeza solo se relacionaba con los nobles, mientras los plebeyos, no tenían ni acceso a hablar con un noble de baja categoría. Y no digamos, si los idiomas eran diferentes. Pero en la actualidad las fronteras siguen en la cabeza de los gobernantes, pero no en medios como el Internet, donde tenemos acceso a la cultura de otros, la cual termina mezclada con la nuestra. (Sí, como la oriental con sus miles de Emoyis, mangas, su pop, etc).

Lo importante, es si piensas usar diferentes influencias para crear algo “diferente y único”, que el resultado sea realmente innovador y no sea obvio al lector que detona a la primera de donde viene la influencia.

Cuando estaba en la primaria, la maestra nos pidió mezclar dos colores: Verde y Rojo. Y nos preguntó si sabíamos qué color resultaría: Y estuvimos de acuerdo que sería morado oscuro. Pero el resultado fue marrón.

Si creas un mundo, con su historia, trama y matices, sobre una joven que su madrastra la trata como si fuera la sirvienta de ella y sus dos hijas, pero una noche, la joven en contra corriente, se fuga a la fiesta del reino; pero a la media noche se da cuenta que le salen colmillos largos y tiene deseos de sangre… ¿Ya sabes mis influencias?

En la medida de lo posible trata de ser original. Pero si te resulta más fácil, tomar ideas ya establecidas, por cuestión de influencia de medios, cultural, o lo que sea: Que ese resultado sea tan sutil, diferente y creíble como si la idea saliera solo de tu cabeza.  No seas predecible. Si usas otras ideas para crear, que ese resultado sea algo nuevo y único tanto para ti como para tus lectores.

 

  • 11. CLICHÉS Y ESTEREOTIPOS

Si estás construyendo el mundo, no confíes en los estereotipos, ni los clichés del género.  La literatura está invadida de héroes blancos, guapos, atléticos, rizados y rubios; damiselas virginales en apuros, llenas de candor e inocencia; pueblos o etnias ejerciendo dominio sobre los “débiles y oprimidos”… O la arrolladora invasión de la “nueva heroína” que con espada en mano es peor que ña reina de corazones cortando cabezas. 

En la vida real no es así. No todos los canadienses son buenas personas, no todos los australianos saben nadar y no todos los franceses son románticos. Ninguna cultura es monolítica, el color de la piel no determina el comportamiento ni las bondades o deficiencias étnicas, los hombres no son una sola cosa y las mujeres no son otra cosa. Los estereotipos no solo hablan muy mal de la preparación del escritor, sino también de su propia personalidad. Y mientras más estereotipos presentes, más dañino es para tu trabajo.

Tal como se expuso en el punto anterior, la mezcla de cultura actual, nos deja un abanico de posibilidades. El mundo debe reflejar esa realidad. La serie “Friends” transcurría en NYC., contaba la amistad de seis amigos: Blancos, hermosos y relativamente “prósperos/con potencial”.  Varios años después, estalló la queja de la audiencia de que si vivían en NY,  “¿Por qué todos eran blancos?”  Y los productores (que en realidad se filmaba en Los Angeles) decidieron introducir “intereses amorosos” de otras etnias, como orientales, europeos y afrodescendientes.  No está errado si decides escribir de afrodescendientes en tu novela policíaca que se desarrolla en Nueva Orleáns; porque su población es predominante. Pero no debes olvidar la diversidad étnica de esa zona, con muchos descendientes franceses, españoles y otros europeos.

Sobre los clichés. No bases tu mundo en esos conceptos flojos. Por ejemplo, un cliché es que los hombres lobo se transforman a la luz de la luna. Se te ocurre escribir una saga sobre licántropos, sal de ese cliché; por ejemplo que ellos se transforman a voluntad si se sienten amenazados o corren peligro. Y perfectamente pueden llegar hasta su casa, meterse por una ventana, para no andar vagando desnudos. Y en lugar de ser un ser rudo y violento; es compasivo, unificador, protector, apegado a sus seres queridos, como es un lobo en su naturaleza.

 

  • 12. LOS PEQUEÑOS DETALLES HACEN GRANDES DETALLES

Hemos explicado a lo largo de la serie, que la creación de mundos es compleja. Y mucho de ello, reposa en los detalles. Recalco que la historia es lo más importante. Y a veces los detalles pasan desapercibidos para el lector. Sin embargo, un detalle puede echar a perder toda la credibilidad de la seriedad del autor.  Me pasa con frecuencia. Encuentro una “errata” y el autor deberá esforzarse mucho para volver a ganarse mi confianza.

Para los que ubican sus historias en tiempos fuera de los nuestros, deben no solo conocer el entorno de su historia.  De regreso a las historias épicas, sin importar si son vikingos, germanos o bretones, si tu historia se ubica en el 1100 D.C., no existían tenedores…  Pero, si se ubica en el 1594…¡Tampoco! Quizá a nosotros nos sea didícil de entender, que un simple tenedor moderno, solo tiene más o menos 300 años de uso. Claro, hay “pre” tenedores en la historia, de dos dientes, pero su uso era casi exclusivo de clases sociales altas, la plebe (y también la corte real) usaban los dedos para comer, o con cucharas  que serían de oro, plata, bronce o madera, según el estatus social del comensal. Y el instrumento fue considerado “el tridente del diablo”, por ende, su uso fue pecaminoso durante siglos.

Cuidar esos detalles es importante. Ahora, siguiendo la misma historia épica, no nos preocuparemos mucho de los caballos, por ejemplo. Pero si fuera una historia de los indios de Norteamérica en el siglo XIV… sería inverosímil que dichos indios montaran a caballos, ya que los caballos fueron introducidos por los colonos y conquistadores hasta el XV. Se veraz con ese mundo.

 

  • 13. MÁS ALLÁ DE LA CONSTRUCCIÓN DEL MUNDO, LAS INTERACCIONES.

Así como los pequeños detalles importan, también lo hacen las pequeñas interacciones de nuestros personajes. La forma en que uno comparte su comida, por ejemplo. En los siglos XIV, XV, XVI y subsiguientes, no era permitido a las mujeres compartir la misma mesa que el rey o su señor. Lo vemos en las películas, pero solo podía permitirse a la reina, a otras mujeres nobles, hacerlo: Cuando el rey lo pedía,  digamos para una ceremonia especial. En el resto de los días ordinarios, las mujeres se sentaban en otra mesa, dispuesta para ellas en la misma sala. ¿Entonces, si esto era así, qué tipo de conversaciones podrían generarse en cada mesa? ¿Cuál era la costumbre de las otras clases sociales? No tienes que dar una cátedra sobre el tema.  Permite que el mundo se construya a través de lo que tus personajes hacen y dicen.

 

  • 14. TU MUNDO DEBE ESTAR ACTIVO Y VIVO

La construcción de mundos, repetimos no es una enciclopedia para culturas muertas y razas olvidadas.  No existe limitación de no hacerlo, como crear un mundo entre faraones; pero ese mundo debe representar a  personajes reales que hacen cosas reales afectan el mundo que los rodea.

Debes entender, la diferencia entre “universo e individualidad”. Tu mundo puede tener una serie de limitaciones, opresiones, libertades, etc. Funcionar bajo cierto tipo de régimen. Pero ese “Universo” contiene la diversidad de “Individuos”, cada uno, viviendo bajo su propia experiencia, lo que es vivir en ese mundo. Cada uno, hará la tarea de vivir ese mundo, basado en sus emociones, sus capacidades, sus experiencias y sus anhelos. Tienen libre voluntad y licencia para confirmar y negar diferentes aspectos de su cultura. Tal como lo hacemos nosotros, con esta realidad.

 

  • 15. NO TODO ENTRA EN EL MUNDO

En la otra entrada, mencioné, lo difícil que fue para mí aceptar la lectura de un relato de Whatpadd, porque a la autora, se le ocurrió meter todas las ideas en una licuadora y hacer un batido. ¿Por qué lo hizo? Creo, a mi entender por su falta de experiencia.

No puedes agradar a todos. No todos van a amar lo que escribes. Muchos lo odiaran con todas sus entrañas. Así que tratar de complacer a todos es un máximo error. No puedes tomar todos los “best sellers” y hacer uno propio. Una historia con vampiros, hombres lobos, vikingos, orcos, brujas, magia, piratas en barcos que vuelan, maquinas del tiempo y un robot parlante: Todo en una misma historia, será un desastre.

¿No lo haces pensando en otros… sino porque tienes demasiadas ideas y no eres capaz de meter tijera? ¿Lo haces porqué crees que es una idea genial? Detente y respira. No justifiques tu desorganización como creatividad. Todos tenemos esos arranques de ideas, a veces abruman. Toma aquellas que te atraen más, y analiza si entre cada una de ellas hay un conector. Si esas historias hacen “clic”, funcionan para la trama, la historia, desarrollan a los personajes, apoyan a la narrativa. Recuerda que tu historia es lo más importante. El marco en donde la coloques, debe hacerla resaltar. Ver el cuadro a distancia y comprenderlo, y al verlo de cerca, admirar cada brochazo.

 

  •  16. LEYES FÍSICAS Y LÓGICAS

Toda construcción de mundos se rigen por “reglas”,  esas leyes que queramos o no existen. Otro de los errores comunes entre los “autores flojos“, es el Deux ex machina. Sin importar, si tu historia se basa en la era victoriana o en un lugar llamado Abdregénea, existen leyes físicas y lógicas. Existe la realidad, la fantasía y la magía en los libros. Nadie se cuestiona que una calabaza se convierta en una carroza, ¿cierto?… Porque fue un hada madrina, apoyada de su varita mágica la que hizo el hechizo (limitado por cierto), aunque la “aparición” de la hada de la que nadie había oído nada durante el cuento, es un Deux ex machina.

Tenemos las “islas flotantes” de Pandora (Avatar), que debido a el fenómeno de la densidad atmosférica y gravedad, se puede dar el fenómeno. Y lo tomamos como cierto.

Pero, cuando tenemos una batalla en pleno apogeo, y de la nada aparece un misterioso hechicero, que es el más mejor del mundo, y sin pronunciar palabra, una horda de buitres gigantes se llevan solo a los enemigos… eso es un Deux ex machina. ¿Cómo la evitamos? Simplemente, metiendo en ese mundo, a ese hechicero. Mencionamos sus poderes, su telepatía, su habilidad de hablar con los animales, cómo se enteró de la batalla, etc. Debe ser, en algún momento, parte de la historia previo a ese particular momento en la trama.

No rompa una ley física o lógica innecesariamente. Si los protagonistas deben cruzar un río, ¡qué lo crucen! Pueden lanzar una cuerda al otro lado, cortar un árbol, buscar un tramo menos profundo… no necesitan un Deux ex machina, como que flotaron las piedras para que las pisaran, o que rogaron a sus dioses, y tal cual Cristo, caminaron sobre las aguas… Y esto vale, para las historias “reales” también.

¡Sus lectores son inteligentes! Y quieren que tú trabajes. Ir por el camino fácil no los emociona. 

 

  • 17. INVESTIGA, INVESTIGA, INVESTIGA.

Investigar rutas comerciales. Persecución religiosa.  Poesía. Gremios medievales. Alquimia. Astronomía. Economía. Leyes. Médicina… Siempre lo he dicho, el escritor crea historias, ese mundo fantasioso que solo existe en su mente. Pero debe volverse un detective privado a la hora de escribir sobre “un detective privado”. No estudiaremos algo para obtener un doctorado o volvernos eruditos en alguna materia; pero que aquello en lo que se respalda la experiencia del personaje sea sólida, real y basada en los datos correctos.

Lo dijo Tad William, uno de lo más reconocidos autores, celebre por la creación de mundos de fantasía y ciencia ficción. «Y si vas a construir un mundo imaginario, debes entender algo sobre cómo funcionan los mundos reales, lo que significa más investigación. Mucha ciencia e historia. Pero no lo hagas seco y ordinario. Si trabajas en nuestro campo, estás creando lo fantástico: a veces las cosas deberían ser más horribles y más maravillosas que en nuestro simple y cotidiano mundo.»

 

  • 18. IMAGINA UN MUNDO AL BORDE DEL CONFLICTO

El conflicto alimenta al lector. Del mismo modo que los personajes entran en una historia que enfrenta un conflicto, también debe hacerlo el mundo en el que viven. ¿Existe algún mundo que ha estado completamente sin conflicto? El conflicto es bueno para tu historia, tus personajes y tu entorno.

Y de esto hemos visto mucho en cantidad X de películas: Desastres naturales, destrucción mundial inminente, ataques terroristas… pero, estos mismos ambientes, no deben ser la base central todas las historias, sin embargo, “cosas pasan”. Un día cualquiera, ocurre un terremoto, un Tsunami o un apagón de luz, la empresa para la cual trabajas la compra otra y harán reducción de personal.  Permite que lo que afecta al mundo, también afecte a los personajes, si con ello logras darle un levantón a la trama, o sirve de disparador para un cambio radical en la historia.

 

  • 19. TODO AFECTA A TODO LO DEMÁS

La complejidad de los mundos está intrínseca en su construcción. Debemos pensar en la Ley de Newton: “Toda acción, genera una reacción”. Si observamos a nuestro alrededor, como nacidos en el siglo XX (a menos que tengas <=18 años), te darás cuenta de todos los cambios que hemos sido testigos. La generación de mis padres, vivió sin TV, para luego conocer una en blanco y negro, pasar al color, al control remoto, a la pantalla plana, hasta el HD en una SmartTV curva… y sumando.  Piense en lo que ocurre cuando se agota un recurso crítico (alimentos, agua, petroleo, el cambio climático, etc). ¿Cuántos nacieron en una dictadura y ahora viven en países democráticos y viceversa? Todo ello, puede apoyar a que su mundo, sea más real, ya sea porque es contemporáneo o porque es una tierra que flota sobre un mar verde con olas de espuma de plata…

 

  • 20. PRESERVAR EL MISTERIO ES VITAL

Un mundo plenamente realizado y conocido también es un mundo aburrido. Y con esto nos referimos a que no lancemos al lector a que conozca como la palma de su mano el mundo que hemos creado. El misterio y el conflicto, alimenta la curiosidad del lector y lo mantiene enganchado. Deben existir interrogantes, que más adelante puedan o no ser explicadas, como por ejemplo, el misterio del bosque negro o Pie Grande. No lo desveles todo. Permite que la curiosidad del lector crezca y  espere que reveles más y más. 

Y para la siguiente entrega, concluiremos, desvelando: Las preguntas que debes hacerte para construir mundos. Serie II

¡Nos leemos!

***

Espero que esta entrada te sea de utilidad, te inspire y motive a sacar lo mejor de ti, a que aprendas a dedicarte a esa pasión tan hermosa como son las letras. Siempre digo, que quien ama escribir, no puede dejar de hacerlo. Descubre tu pasión, persigue tus sueños, y nunca pongas en tu boca la expresión: No puedo.

Te invito a que nos compartas tus experiencias en la caja de comentarios, será genial saber de ti.

Un abrazo y hasta la próxima. ¡Nos leemos!

***

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