CÓMO SOBREVIVIR EL BLOQUEO DEL ESCRITOR – Y NO MORIR EN EL INTENTO DE VOLVER A ESCRIBIR 1/2 partes

Este año ha sido para mí uno de los peores en materia de escritura que he afrontado. No he llevado a buen ritmo mi escritura porque me han ocurrido muchas cosas. Al inicio del año sufrí una especie de depresión regresiva ocurrida después de la muerte inesperada de una vecina. Ella me recordaba mucho a mi madre quien falleció tres años atrás. Cuando ya estaba recuperándome de ese lapsus de debilidad literaria, tuve el desafortunado percance de perder todo en mi CPU, quedé con una completa nada: nada de fotos (otra vez me deprimí por perder las fotos de mi madre),  y nada de ninguno de mis proyectos de escritura. Penosamente no tenía respaldo de todos, sólo uno que perdió un capítulo entero por desactualización, perdí otros dos proyectos en proceso (uno casi terminado) de novelas cortas (unas trescientas páginas) y todos las tareas del taller literario al que pertenezco.

Tratar de recuperar toda esa información, con recovers que encontré en Internet, me ha costado mucho tiempo, ya que utilicé tres de ellos, y la información la traté de recuperar  estaba en varios dispositivos de almacenamientos, flash drives, memorias SD, etc. Haciendo un total de más de cien mil archivos. Depurarlos ha sido una tarea titánica, ya que todo fue almacenado en mi nuevo CPU (el otro is full dead!); y muchos de esos archivos estaban duplicados o hasta quintuplicados. Al día actual, no he terminado aún con esa depuración.

Eso me ha hecho pasar momentos de no desear (sí, no desear) escribir para mis proyectos personales. He estado tanto como he podido en el taller de escritura que me gusta; pero voy muy lento en lo propio. Estuve casi tres semanas sin tocar mis proyectos, es decir, no escribir ni una sola letra. Aunque jamás  dejo el asunto de “la escritura”. Porque lo que hago es leer y releer las escenas y los capítulos. Y he investigado mucho sobre puntos que ya están definidos dentro de la trama, porque toda historia requiere esa dosis de veracidad. He hecho mi tarea, pero no por completo.

No he padecido el síndrome de “la página en blanco” como tal. Es decir, ese momento en que te sientas con la idea que vas a escribir, y nada se te ocurre. En mi caso, por alguna extrañísima razón yo tengo todo en mi cabeza. A veces las ideas están un poco desordenadas, pero una vez que se qué sigue después de qué, me resulta muy fácil escribir. Para mí, la historia está completa en mi cabeza, con todo: narrativa, diálogos, tramas y sub tramas, etc. Y quizá por eso, también me resulta abrumador. Sobre todo porque mis proyectos son realmente muy extensos.

Sin embargo reconozco también, que pierdo mucho tiempo haciendo cosas que no debería hacer. Por eso pensé en buscar por todos lados, qué hacer en esos casos en donde no encontramos el tiempo de escribir (ser productivos) o simplemente sí  tenemos tiempo, pero las ideas no aparecen (vencer el bloqueo).

Vamos por partes, ya sabes que me gusta deshojar la margarita. En esta entrada nos concentraremos en el bloqueo y una segunda parte en cómo ser más productivo.

¿Qué es el bloqueo del escritor?

En resumen a las diversas opiniones, podemos definirla como la condición que le ocurre a los autores creativos y, en especial, a los escritores, que les impide crear nuevo material o su trabajo sufre retrasos. Puede tener distintas causas, aunque normalmente es la falta de inspiración o las distracciones continuas.

Tal como mencioné, esos bloqueos pueden ser por procrastinación o problemas aún más graves, como ser: problemas emocionales, económicos, depresión, enfermedad, etc. Pero quizá la más común, (la que los escritores mencionan con más frecuencia) es la presión de escribir.  Esto puede hacerte sentir ahogado y/o te comienzas a exigir tanto, que el resultado es a la inversa, ocasionando una incapacidad de continuar. Nos abrumamos si nuestro proyecto de escritura cuenta con una fecha límite o está condicionado por una exigencia particular, como escribir un determinado género o estilo.

Asimismo, un bloqueo puede darse en escritores poco experimentados que todavía se sienten inseguros de su formación literaria, por lo que cuestionan sus habilidades o  piensan que no son capaces de plasmar sus ideas sin una guía metódica, según lo analizó  Lawrence J. Oliver Jr, un catedrático de Inglés de la Universidad de Texas A&M University. Lo que él recomienda es que para “vencer” el bloqueo es: escribir más y más para ganar seguridad en uno mismo.

Todos en una medida menor o mayor, lo hemos experimentado en cualquiera de sus etapas. Lo importante es aprender a ser más productivo y cómo lograr vencer los bloqueos de nula creatividad.

Hace un par de días veía un programa británico en donde un par de psicólogos (creo) ayudaban a personas a enfrentar sus temores. Y lo que vi en los pocos capítulos es una sola cosa: Si temes a algo debes hacerlo. ¿Miedo a las arañas? Toma una entre las manos. ¿Miedo a las alturas? Toma un paracaídas y lanzarte desde una avioneta… ¿Miedo a la página en blanco? ¡¡¡Tómala y comienza a llenarla!!!

También aprendí en ese mismo programa, que muchos vivieron con sus temores, porque nunca lo hablaron con nadie. Nunca expresaron lo que de verdad sentían y jamás se cuestionaron porqué comenzó esa fobia y desde cuándo. A nosotros que nos gusta escribir, lo mejor sería hablar con alguien sobre nuestro proyecto, contarle sobre lo que hemos escrito, cómo hemos avanzado en la idea (si aún es sólo eso) o cómo hemos desarrollado los capítulos. Si  la otra persona también escribe, es mucho mejor, porque puede comentarte acerca de sus propios métodos y cómo desarrolla sus personajes, su mundo y sus proyectos.

Es muy bueno unirte a comunidades de otros escritores, grupos de discusión y/o talleres literarios. La interacción con ellos, conocer sus experiencias, sus trabajos, el simple hecho de hablar acerca de tus dudas, y hasta el consejo mutuo sobre técnicas narrativas, te servirán como un deshago.

Consejos prácticos e importantes para vencer la página en blanco 

  • 1- Llena la página en blanco – Como mencioné, es enfrentar a lo que tememos. Comienza a escribir lo que se te ocurra. Si es un proyecto nuevo, digamos deseas escribir una historia de ciencia ficción, comienza por lo cotidiano: Traslada un momento cualquiera de tu día a día y dale una vuelta de tuerca a ese hecho común. Por ejemplo, te quedas atascado en el tráfico, tu hijo no puede faltar a su partido de fútbol. El ruido de las bocinas de los autos detrás de ti. Y simplemente, tocas el botón rojo del tablero y una hélice sale del techo de tu auto para elevarse y dejar el caos muy debajo de ustedes. Claro, eres una versión de Iron(Wo)Man o algo así… Una vez que te sientas cómodo de seguir escribiendo, retoma las ideas que pudiste tener antes y/o dale continuidad a esa historia que ya estaba en proceso.
  • 2 – 4 -Cambia de estilo – Muchas veces al tener dudas sobre nuestras habilidades nos limitamos. Muy bien, toma un libro de un escritor que te gusta y trata de seguir su estilo con algo original tuyo. O por el contrario, toma a ese mismo escritor y redáctalo como tú crees que podría gustarte más.
  • 3 – Confía en tus notas – Yo aconsejaré hasta la muerte, que todo escritor no debe de usar el WORD o programas similares para escribir. Un programa de escritura es la mejor manera de tener todo a mano y siempre traen un blog de notas que puedes consultar sin necesidad de grandes búsquedas en tus carpetas o salirte del programa.  Existen programas como Scrivener, YWriter o Plume Creative que son buenas opciones. Muchos escriben en Google Drive, porque es una excelente herramienta para poder acceder a tus archivos desde cualquier ordenador. Sin embargo es tan impráctico como cualquier programa de texto.  Otros usan el blog de notas, o el Note de Google, las fichas en físico, etc. Pero mi recelo por esos métodos es la inoperancia a la hora de buscar un dato concreto entre tanta información. Pero, aquellos que aún gustan de escribir a mano, a máquina o con un procesador de texto, si esto les hace sentir seguros y cómodos, pueden seguir haciéndolo. Siempre y cuando no tengas que batallar con un dato que buscar, y éste no que te tome más de un minuto encontrar. Recuerda que tus notas son un apoyo, y nunca deben de ser un motivo para que pierdas el tiempo o te distraigas de tu objetivo principal: Escribir.
  • 4 – Usa el método binomio fantástico – Un binomio como tal, se conocería como el pensamiento  que forma en parejas conceptos, comúnmente opuestos, como: grande/pequeño, día/noche, caliente/frío. Esto permite entender mucho mejor los elementos. En otras palabras, en nuestra cabeza existen muchos binomios que nos ayudan a entender el mundo. Podríamos incluir aquellos binomios lógicos, no necesariamente relacionados por oposición (como los ejemplos mencionados). Sino aquellos de fácil asociación, como por ejemplo, papel/lápiz o luna/estrellas. Pero un Binomio Fantástico es distinto. Son conceptos alejados uno al otro, que para unificarlos, tenemos que poner a trabajar todo nuestro ingenio. La distancia es necesaria para que la aproximación resulte insólita.    Sería entonces buscar parejas de palabras que no sean fácilmente vinculables, como aquellas que se relacionan por su uso, los opuestos y aquellas que pertenecen a un conjunto, como colores, comidas o deportes. El azar será tu gran aliado: puedes poner el dedo aleatoriamente sobre las líneas de un libro o revista, que dos personas distintas escriban su ocurrencia en un papel.  En el taller de escritura, nos retan con el binomio fantástico, en una ocasión con doce palabras que no se relacionaban nada entre sí. Los relatos que participaron fueron sorprendentes. Esta técnica mejora  la capacidad asociativa.  En Internet puedes encontrar este recurso. Haz click y prueba: palabrasaleatorias.com, (puedes pedir varias palabras a la vez), en el blog de Daniel Pinero (escojes entre sustantivo, adjetivo o verbo), y Nombrame (que es un generador de palabras inventadas, en el caso que lo necesites) Puedes buscar muchas otras en la web.
  • 5 – Lluvia de ideas – Este término es muy utilizado en marketing, sin embargo quienes escribimos podemos hacer uso de este recurso. Mientras más ideas tengamos respecto a algo, más opciones podemos encontrar para continuar con el desarrollo del texto. Toma en cuenta que la lluvia de ideas, no solo es seguir la misma línea, sino darle vuelta a 180° a tu historia. Te anoto algunas de esas sugerencias:
  • 5a -Modifica el tiempo: Lleva tu proyecto a una época histórica diferente. En lugar que tu novela se ubique en la época contemporánea, puede ocurrir durante la Segunda Guerra Mundial, o por el contrario en el siglo XXIII. Con el cambio temporal, tendrás muchas otras opciones que adicionar a tu historia. Romper el ciclo del bloqueo con un cambio tan drástico que te haga salir de tu zona de confort. Esto es fiable, si tu historia no tiene mucha relevancia en la época en la que se desarrolla (digamos en el 2017), o es un proyecto completamente nuevo.
  • 5b -Modifica el lugar: Si ubicas tu historia en una determinada civilización, cultura, religión o etnia, las posibilidades de darle giros argumentales se amplían. Por lo general escribimos sobre nuestro propio entorno, pero estamos en una época más globalizada. Vence tus patrones de pensamiento. Puedes cambiar el entorno de una urbe citadina a una amplia villa campestre, el escenario influye en los personajes. Toma en cuenta qué deseas contar.
  • 5c -Invierte al personaje: Si estás acostumbrado a que tu personaje principal siempre es un hombre, ¿por qué no eliges que sea una mujer? Si tienes una idea sobre un personaje X, piensa qué ocurría si fuera diferente. De otro sexo, con otra profesión o edad. Qué acerca de su personalidad o su intelecto, las posibilidades son infinitas.
  • 5d -Rolestorming: Esta es una técnica usada en Marketing, que consiste en hacer una lluvia de ideas, pero poniéndote en un papel diferente al tuyo. Por ejemplo, un grupo de caballeros, comenzaran a pensar en las necesidades de una ama de casa, porque su cliente es una fábrica de detergente líquido. Trasladado al ámbito literario, sería ponerte en el papel de un amigo tuyo, una celebridad actual, o un personaje histórico. Ponerte en los zapatos de otros, ampliará tus propias perspectivas. Sin importar que POV elijas para tus relatos, usar este método te ayuda a generar ideas nuevas y creativas. Los resultados podrían sorprenderte.
  • 5e -Escritura automática (Auto-writing): A veces no necesitamos pensar solo en cómo vamos a desarrollar nuestra idea o continuar batallando con la página en blanco. Podemos salir de esa área de conflicto y usar este método alternativo con algo que no tenga nada que ver con aquello que nos bloquea. La escritura automática consiste en escribir al azar. Un método de mediados del siglo XX, sugería hacerlo preferiblemente con otras personas. Pero a veces no contamos con ese apoyo. Así que no podemos o necesitamos hacerlo solos. Se eligen palabras indistintas, un sujeto, un verbo y un predicado. Y a través de esos tres seleccionado comenzamos a escribir sin pensar mucho cualquier cosa que creemos que encaja con ellos. Por ejemplo: un lobo, soplar, desprender desde los cimientos y al final terminaríamos con una idea muy distinta al cuento de los “Tres Cerditos”.
  • 6 – La pata de conejo (elemento amuleto): Todas las personas tenemos manías, y también los escritores y artistas. Es de todos conocidos que el cantante Ricardo Montaner usa trajes de sastre y zapatillas deportivas (de la suerte) para sus conciertos, que Ernest Hemingway escribía de pie (con un truco en el bolsillo, una pata de conejo y unas castañas), y que Salvador Dalí dormía con una cuchara en la mano. Se dice que al caer, el ruido le hacía despertar y recordar lo que había soñado (quizá por eso la rareza de sus creaciones). La mente es muy poderosa, si nuestra falta de inspiración es por la falta de concentración, podemos trasladar esa necesidad a un objeto X. En mi caso, no puedo escribir sin tener los audífonos pegados a mis oídos, aún sin escuchar nada. ¿Por qué? Porque cuando comencé a escribir como una desquiciada (más de seis mal palabras en una noche), lo hacía escuchando música, y sentir mis oídos los audífonos inconscientemente me hace reconocer que puedo llevar a cabo esa escritura de nuevo. Quizá lo tuyo sea otra cosa, pero recuerda si hay algo específico que haces, tienes cerca o usas en esos mejores momentos de escritura. Oblígate a creer que ese amuleto mágico puedo sacarte de tu procrastinación o bloqueo mental.
  • 7 – Confía en tus sueños – Todos soñamos dormidos, al menos cinco veces cada noche. Cuando entramos en el sueño profundo es cuando tenemos sueños que no recordamos, pero cuando estamos por salir del sueño REM podemos seguir soñando y muchas veces despertamos en medio de esos sueños. Yo recuerdo mucho mis sueños. Y por alguna extraña razón a veces no me veo en ellos. Así que he creído que en esos sueños, en donde yo no estoy, son ideas inconscientes de mi cerebro trabajando en una nueva historia. Así que ese sueño, se convertirá de inmediato en una idea para un futuro proyecto. Hay escritores que colocan un librito de notas y un lápiz para anotar sus sueños justo al momento de despertarse. Otros, toman siestas, y se inspiran de lo que perciben entre el sueño y la vigilia. J.K. Rowlings ha confesado que su idea (e inspiración) ocurrió durante un sueño lúcido cuando viajaba en un tren. Soñó con un pequeño niño aprendiz de mago que la conducía por un bosque. A ella le funcionó más que bien…Vale la pena intentarlo.
  • 8 – Reinventa lo conocido: A lo largo de nuestra vida, nos hemos encontrado con las historias de siempre, cuentos, leyendas y novelas que una vez leímos o alguien nos lo contó de manera verbal o vimos sus adaptaciones en la TV o el cine. Hace unos meses atrás, leí un blog de una chica (con el perdón de ella que no lo recuerdo) en donde reescribía el cuento de “Caperucita Roja y el Lobo Feroz”, con una niña muy malcriada que hacía sufrir mucho al lobo que era un buen amigo de la pobre abuela quien vivía sola en el bosque. Las preguntas obligadas del cuento del ¿por qué tienes…? Recibió muchas lindas respuestas, y el lobo feroz no era sino casi un perro de compañía para la pobre anciana. Me encantó. Siempre he pensado que todo puede (y debe) mejorarse. Y con el perdón de Perrault yo me quedo con la versión de esa chica. Así que porque no hacer ese ejercicio. No podemos avanzar en nuestro propio texto, relajémonos con el relato de otro y démosle un nuevo giro. Una Cenicienta que es tan vengativa como una nueva versión de Kill Billy contra sus hermanastras y su madrastra y hasta el príncipe que fue incapaz de reconocerle la cara ¡para fijar su fetichismo en sus pies! Un Quijote de la mancha que en lugar de recorrer las tierras por aventuras, se van en una VW con Sancho, para vender suscripciones para el diario El Planeta en donde Clark Kent es el dueño déspota capaz de cortarle las cabezas… Todo puedo cambiarse y volver algo conocido en un disparate momentáneo, puede hacernos tener nuevas ideas y un buen relax necesario.
  • 9 – «¿Y si…?» Juego de hipótesis – En el aclamado libro de “La metamorfosis” de Frank Kafka, se planteaba la idea de un hombre que despierta transformado en un insecto. Debo reconocer que vi la película cuando era muy niña y la idea me pareció monstruosa. Pero una hipótesis fantástica siempre es llamativa. Salir del ordinario mundo común por aquello impensable. Dejar lo lógico por lo ilógico, y que todo lo racional sea un disparate artístico. Muchos buenos libros y películas se basan en esa hipótesis fantástica. Memorias de un hombre invisible, El retrato de Dorian Gray, Piel de Zapa, El día de la Marmota, La Mosca, Sea del género que se quiera, una idea tan anormal puede ser aceptada por el público. Esta clase de ejercicio te ayuda a entrar en una dimensión desconocida si no estás familiarizado con lo que es cómico, el sentido de humor negro, lo fantástico y hasta la ciencia ficción. No es que debas escribir toda una escena o una novela, basta un par de líneas para ayudarte a abandonar el estrés de la página en blanco. Anota en tu agenda o cuaderno esas ideas, revísalas, añade nuevas, nunca sabrás si algo que anotaste alguna vez, puede servirte en el futuro.
  • 10 – Imágenes a la vista – Siempre hemos escuchado la frase: “Una imagen vale más que mil palabras”, hace poco leí sobre un proyecto al revés, (no recuerdo si era un proyecto real o una película). Un hombre y una mujer compiten, ella es fotógrafa, él escritor. Ambos deben contar una historia acerca de algo con una imagen o con mil palabras. Yo voto por las palabras. Una imagen es subjetiva, puede interpretarse de mil formas diferentes. Las palabras si son usadas sabiamente pueden ir más allá de una idea, y adentrarse al subconsciente, haciendo pensar al lector acerca de algo. Una imagen puede emocionar, así también las palabras, mal orientadas, penosamente no transmitirán nada. Vivimos en un mundo rodeado de imágenes de nos entran por todos lados. La televisión, los medios escritos y el Internet nos ofrecen muchas imágenes que nos impactan de una u otra manera. ¿Por qué no trasmitir en palabras esas emociones?  Podemos ir al buscador de imágenes y escribir una palabra con la que nos sentimos trabados, por ejemplo: Empatía. Elegir una imagen cualquiera y escribir una frase, un micro relato o deshilar la madeja de todas las emociones que esa imagen nos cuenta, con toda una historia trasfondo.  También podemos profundizar, recortar diferentes fotos (ciudades, lugares, personas, elementos, etc.) recortarlas y hacer un collage de varias sacadas al azar. Y escribir una “sinopsis” de esa historia. O si queremos reforzar nuestra narrativa, escribir una escena sobre las mismas. Recuerda que escribimos usando todos los sentidos, ¿porque no usar la vista con mayor profundidad?
  • 11 – Un tiempo (break) para ti – Así como no aceptar la exigencia irracional de ningún ambiente opresor de trabajo, no debemos de volvernos a nosotros mismos ese “jefe déspota”. No naciste solo para escribir, aunque ese sea el denominador común de quienes amamos hacerlo. Yo no puedo vivir sin escribir… Pero la realidad es que sí podemos. No podemos vivir sin aire. No soy fan del ejercicio físico, pero a medida que maduras, (la bola de años te lo hace notar si o si), comenzamos a tomar consciencia de nuestra salud física y hacemos más ejercicio. Muchos entrenadores sugieren el esfuerzo físico al máximo tolerado y luego un tiempo de descanso, breve, pero necesario para no morir de un infarto. Por ello, te enumero algunos de esos “breaks” que algunos amantes de las letras realizan, pequeños ejercicios y hábitos para vencer el bloqueo, algunos ajenos y otros propios. Añade los tuyos a la lista.
    1. Respira. No te agobies por lo que no has escrito. Concéntrate en lo que está completo. Si no has escrito nada, solo aplica cualquier punto arriba detallado.
    2. Toma unos momentos y lee. Puedes optar por leer un determinado tiempo o leer un capítulo entero. La lectura ajena nos distrae, pero también inspira.
    3. Usa las técnicas fáciles, como la escritura libre (free-writing), escribe al azar en un género distinto al que te provoca tu bloqueo. Oxigenará tu cerebro.
    4. Has algo distinto, pero enfocado en tu proyecto. Como por ejemplo diseñar tu propia portada, un material promocional para tus redes sociales, tu fan page o cargarlo como video tráiler en YouTube. ¿No piensas publicar? ¡No importa, sueña!
    5. Tómate un descanso (con horario o calendario) y comienza a planificar algo que has tenido en la gaveta del deseo.
    6. Si trabajas en una computadora de escritorio y tienes una portátil, cambia de ambiente. Copia tu último capítulo y dale continuidad en una cafetería, un parque o en el patio de tu casa, el balcón con vista. No tienes portátil, pero sí un celular… haz uso de la grabadora habla en lugar de escribir.
    7. Usa tus cinco sentidos. ¿Te bloqueaste en una escena de pelea en un garaje? Escenifícala, corre, salta, has que tu corazón lata con fuera, pierde el aliento. Siente tu sudor. Enciende tu coche y siente el olor de la gasolina, o ve y toca todos los cachivaches que tienes en algún almacén de “revisar y botar” que nunca limpias. Toca el piso, recuerda el sabor salado de la sangre. Trata de ver con un solo ojo, has todo lo que creas que necesitas para sentir a los personajes. Debes escribir pensando en lo que sientes, lo que respiras, lo que saboreas, lo que oyes, lo que ves. Y sobre todo las emociones y sensaciones que sientes a través de todos ellos.
    8. Los japoneses toman un descanso obligado varias veces al día. (siempre y cuando Sí estás trabajando). Haz lo mismo durante tu tiempo de escritura, sobre todo si toma más de dos horas. Ve a la cocina por un vaso de una bebida fría que te guste, un té o café o una barrita de un vegetal crudo. (Aléjate de las frituras, los snacks y cualquier cosa que engorde. Escribir es sedentario, no añadas más mal a ello).
    9. Bebe mucha pero mucha agua… te obligará a alejarte de la escritura para buscar el baño.
    10. Si tienes a alguien cercano (que no sea un crítico déspota o un admirador empedernido) deja que otro lea lo que has escrito y te de sus comentarios, pregúntale sobre cómo cree que avanzará la historia.
    11. Evalúa cuanto escribes. No cuentes palabras, sino un avance más amplio, como oraciones y párrafos. Digamos en un determinado tiempo. Media hora es un tiempo adecuado. Trata que el siguiente lapso de tiempo sea un poco más extenso. Compite contigo mismo.
    12. Aunque quien escribe debe hacerlo todos los días, crear el hábito a veces es complicado si tienes muchas responsabilidades. Escribe porque amas hacerlo. Nunca escribas por obligación, sin pasión. Escribe, lee, evalúa tu trabajo a diario, aunque no los cumplas los tres a la vez.

 

Hemos avanzado mucho en cómo vencer la página en blanco, romper los ciclos de procrastinación que también nos impiden avanzar tanto como quisiéramos en nuestros proyectos.

En dos días, tendrás la conclusión de este tema, con un enfoque en ¡Cómo ser más productivos!

No solo basta con escribir, sino que el tiempo que invertimos en la escritura sea más ordenado, eficiente y recompense el sacrificio.

Nos agradará mucho tus opiniones sobre este tema, cómo has enfrentado tú a esa página en blanco. Te invito a que nos compartas tus experiencias en la caja de comentarios, será genial saber de ti.

No te pierdas la próxima entrada. Mientras tanto… ¡nos leemos!

***

 

NOTA: Si este trabajo te ha servido en algo, te ha parecido interesante o crees que puede ser de utilidad a alguien más, te ruego que lo compartas en tus redes sociales. Con ello se valora el tiempo y esfuerzo invertido en el estudio, preparación de este trabajo. Tu apoyo es fundamental para seguir creciendo. Si tienes una duda o un tema en particular que te gustaría tener información, no vaciles en ofrecerme tus sugerencias en la caja de comentarios. Te invito a que te unas a nuestras redes sociales. Un abrazo virtual de gratitud.

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