El drama de perderlo todo: Cómo recuperar datos perdidos

Hace un par de semanas, tuve problemas de conexión con el Internet. Siendo que trabajo tanto como freelancer, diseñadora de camisetas y gráfica, (adicional mis horas y horas de blog, escritura y compartiendo en blogs amigos), mi tiempo frente al computador es de al menos doce horas al día. Y aún sin Internet es mucho lo que puedo hacer. Pero, después de terminar mis faenas laborales, cada noche decido “leer” a través de un lector electrónico.

Aunque recomiendan no tener dispositivos electrónicos en la habitación, me es imposible sacar mi mega pantalla y mi CPU fuera de la habitación. Así que duermo a su lado. Y estaba planificando comenzar a leer “La milla verde” de Stephen King, cuando moví mi escritorio para acercarlo más a mi cama y usar los audífonos… cuando el CPU se cayó del escritorio móvil (seguía conectado a la impresora por unos trabajos que realice previamente). Como buena madre, corrí a levantarlo y consentirlo, porque el pobre lloraba raro… un brumm brumm seco que no paraba pese a mis afectos. El asunto final fue que la pantalla se quedó colgada (en la primera página del libro de King) y el mouse no funcionaba. Obligado el ESC, mas el ALT+Ctrl+Delete… nada. OK, apagar el botón de arranque. Nada. Ok, desconectar su fuente de poder. “Asunto resuelto”, pensé, “reiniciará y pedirá escanear todo”, pero en su lugar apareció un tétrico mensaje de muerte.

OMG!!!! Mi CPU está muerta

Y tuve que volver a desconectarla porque no pude apagarla de manera normal. Al día siguiente el técnico informó que el disco duro había fallecido. La información no era sustraible, no recuperable, perdida en el más allá. Shock inmediato. Lo primero que pensé fue en mis fotos. Tenía millares de fotos. Algunas guardadas en los viejos Cds, o en la USB, algunas en la nube de Google. Pero, habían muchísimas sólo en esa memoria. Sobretodo las fotos de mi madre, que eran mi tesoro; ya que eran su recuerdo (ella falleció en el 2013). Y luego otro shock… ¡mis trabajos literarios! Tres novelas casi concluidas, mis trabajos de mis tres blogs, mis proyectos de trabajos de talleres literarios y mi archi-mega proyecto personal. Sí, sufrí un síncope, no corrí como alma en pena, porque quedé congelada con la noticia. Diagnostico: “Olvídese de sus trabajos, necesita un nuevo disco duro. Sólo disponemos de unidades de 2TB. ” Aceptar la triste realidad.

¿Yo? No, imposible. Yo soy de las personas más tercas que conozco. Mi frase usual y favorita es “Me resisto a eso.” Así que una vez, recuperada mi computadora con su nuevo disco duro, me dediqué a descargar todos los programas que antes tenía. Y mi confianza estaba en las USB con la información de respaldo.

Ah, pero la vida te da sorpresas… Y al revisar mi USB, estaba vacía. ¡Shock post traúmatico! No tenía nada. Ok, mis carpetas estaban ocultas. Pero al tratar de abrirlas, me di cuenta de la realidad: Ya no existían. Por azares de la vida, (quizá después de un préstamo), alguien me borró todo.  Y lloré, lloré como quien se ha muerto alguien. ¡Las fotos de mi madre! Así que me dije… “me resisto a que esto me pase… debe existir alguna manera”.

Maravilloso Internet, que sí existen programas que te permiten recuperar esos archivos que has dado por perdidos. Sí, logré recuperar en buena medida mis fotos familiares, muchos de mis archivos de texto, PDFs, EXCEL, MP3 y videos. Para que todo lo que estaba en una USB borrada o formateada, se convirtiera en poco más de treinta mil archivos. (Muchos duplicados, por las copias de las páginas web).

¿CÓMO RECUPERAR DATOS BORRADOS O ELIMINADOS DE UN DISPOSITIVO?

Antes que nada, debemos recordar que un dispositivo, es una unidad de memoria con capacidad de almacenaje. Se guarda información visible (datos) e invisible (Caché). En todo lo que investigué por Internet, los programas de recuperación de datos, pueden aplicarse a cualquier tipo de dispositivo de memoria. Tanto como el disco duro (usualmente unidad C: en la PC), como las memorias de almacenamiento externo, como las SDCards de los celulares, o las USB portátiles.

**Los programas de recuperación tienen limitaciones, y el tiempo de bajada de archivos dependerá del tamaño de la unidad, así como la memoria RAM de nuestro equipo**

Antes que nada, calma: No fue si no hasta que después de llorar mi tragedia fue que comprendí que tenía dos opciones: Recuperar o No Recuperar. En mi caso, mi interés mayor era recuperar la información fotográfica de mi USB, pero la información del disco duro dañado parece “imposible” de recuperar (con otros miles de fotos/datos que no tengo copia)… Así que debía concentrarme en lo posible.

Mi experiencia se basó en hacer uso de tres programas de recuperación. Detallo la información y experiencia con cada uno.

1-EASEUS DATA RECOVERY WIZARD: Este programa se descarga desde su página oficial:

http://www.easeus.com/datarecoverywizardpro/

Baja en archivo ZIP. Tienen la versión de pago y la versión de prueba. Activé la última. Una vez descargado, se abre una ventana en donde seleccionaremos la unidad a revisar. Tardó aproximadamente dos horas en revisar todo, (aunque había marcado que requeriría doce horas).  Ojo, el proceso no se puede parar una vez iniciado, ya que se corre el riesgo de dañar la unidad. La ventaja de este programa es que descarga todo tal y como nosotros lo tenemos grabado. Es decir, lo deja en sus carpetas (o archivos sueltos), y mantiene los nombres de los archivos al menos de manera visible.

Limitaciones: Ninguna en la versión de pago ($69.00). En la versión de prueba, sólo permite recuperar 2GB. (En mi caso, mi USB es de capacidad de 16GB), pero puede ser muy funcional para las SDCards que traen algunos celulares con esa limitada capacidad.

Aunque hice todo el proceso, por alguna razón no logré recuperar esos 2GB, sí me logró hacer una copia de los datos de la unidad escaneada; pero no podía apagar la PC o nada porque la información se perdía y tenía que volver a hacer todo el proceso de nuevo. No puedo culpar al programa, si no a mi ignorancia. Lo que sí me agrado, fue a que a primera vista era muy fácil ver los archivos recuperados, manteniendo su nombre original, las carpetas y todo. Por cuestión de tiempo no probé a profundidad esa recuperación, pero es altamente recomendado en varios blogs y foros por la red. Estoy en el proceso de recuperar de nuevo, con el fin de probar su efectividad.

2-DISK DRILL PARA MAC o WINDOWS: Hay que descargar e instalar el programa que pueden conseguir en esta dirección oficial:

http://www.disk-drill.com/

Nuevamente, escaneada la unidad de USB con los datos perdidos, el programa hace un listado de todos los archivos que ha recuperado. Permite escanear cualquier unidad, sea disco duro o unidades extraibles. Es multiformato, alcanzando una recuperación de más de doscientos diferentes tipos de archivos.

En la versión para Mac, el costo es de $89.00, sin embargo para Windows, es gratuita. Siempre existe la posibilidad de comprar una licencia, que por supuesto mejorará el rendimiento del programa.

Es muy intuitiva, se selecciona la unidad a escanear (ligera o profunda, se recomienda la segunda), y el programa hará una revisión de todo. La ventaja es que el programa también muestra las recuperaciones por carpetas, pero NO conserva los nombres originales de los archivos. Te da opción de marcar qué archivo quieres recuperar (marcando una casilla), pero al no tener el nombre original es imposible saber qué archivo es cada uno, y no tiene una “previsualización” del archivo. Quizá en las versiones de paga si se conserven los nombres originales, creo que vi eso en algún video en YT.

Captura Disk Drill

 

3- RECUVA- Es otro programa de recuperación. Hay versión gratuita y de paga ($19.99) La versión original se encuentra en Periform, aquí el enlace:

https://www.piriform.com/recuva

Recuva es muy fácil de manejar, se indica el disco donde se va a realizar la búsqueda y informamos donde deseamos que se guarden los ficheros recuperados. Siempre recomienda una unidad diferente, sobre todo si estamos escaneando la unidad C: que los archivos se guarden en otra unidad.  Otros datos que proporciona son: el nombre del fichero, la ubicación donde se encontraba, el tamaño de archivo, etcétera. Debo mencionar que a la hora de buscar los archivos, existe la limitante que aunque los guarda con su nombre, por alguna razón no los guarda con el nombre original, sino que puede usar cualquiera que ha existido en la recuperación. Como soy una persona quisquillosa, todos los archivos bajados comencé a pasarlos a sus respectivas carpetas: Fotos, doctos, videos, MP3, etc., para darme a posterior cuenta, que existían duplicidad de nombres, por ejemplo: cancionx.mp3 y cancionx.mp3(1), al abrir la (1) era cancionx, pero al abrir el otro archivo, era otra canción. Lo mismo ocurre con otros ficheros. La ventaja de las fotos, es que se permite una previsualizacion del archivo cuando es permitido.

También Recuva te informará sobre la capacidad de recuperación del fichero, esto es, si los clústeres donde estaba han sido sobreescritos o no. Una tabla de resultados nos marcará con un círculo de color el estado del archivo: si está rojo, será imposible su recuperación; si está en verde, lo podremos restaurar. En mi caso, puedo confirmar que todo lo que quedó en verde, fue correctamente recuperado.

Este fue el programa que más use para recuperar la información, ya que noté que al usar los otros, no me hicieron escaneo profundo. También la ventaja es que puedes ver si algo es o no recuperable, la desventaja es que si tienes páginas web en la unidad a recuperar, estas se desfragmentan, es decir que cada imagen que esa página contenga (a veces hasta 20 en una página como Pinterest), se creará un archivo de cada una. Y a la hora de “recuperar” la página, esta no accede, sino que sólo puedes ver las unidades por separado. Una verdadera pena para los que solemos guardar páginas de la web.

Mi experiencia me ha demostrado que no se puede usar un solo programa de recuperación. Alguno de ellos ha bajado sin problema los mismos archivos; sin embargo, otros los he recuperado con uno u otro programa. Esto me indica que un sólo programa aunque sea muy eficiente, puede dejar un archivo fuera. Esto ha sido muy notorio para mí con las fotografías, que eran una de mis prioridades para recuperar. ¿Estoy satisfecha? No del todo, hay archivos que quedaron irrecuperables, fotos que perdí para siempre.

La lección aprendida es que no podemos confiarnos en un aparato electrónico, estos tienen una vida útil y a veces se dañan o sufren accidentes como lo fue en mi caso. Ahora, he aprendido que todo lo que es importante como material de trabajo, o esos recuerdos y afectos, debemos cuidarlos con la misma preocupación que hacemos con los datos físicos. Un album de fotos no permitimos que se mojen, y nuestros trabajos los conservamos seguros en un lugar especifico en un archivo o cajón especial. Cuanto más aquello que es sólo visual en una PC, portátil o memoria extraible.

Ahora, estoy haciendo copias de respaldo. (Años atrás todo quedaba en CDs, pero ahora sé que también se dañan), por lo que busco las alternativas que existen a mi disposición. Mi nueva unidad es de 2TB, espacio suficiente para mis archivos personales y de trabajo; pero es preferible separar en unidades/particiones un espacio tan grande. También estoy pasando los archivos a USBs con suficiente capacidad, subo las fotos del celular (y otras) a la nube de Google, envío información a mis cuentas de correo con datos adjuntos, mis proyectos literarios pasan a “borrador” en plataformas como “SafeCreative”, o almaceno información en Media Share o cualquiera que permita guardar datos.

Recuperé lo poco que tenía en mis USBs, pero hasta ahora, no he recuperado la información de mi CPU antiguo. Perdí miles de fotos, las últimas de mi madre, las de mis mascotas fallecidas, y mis trabajos literarios, incluídas tres novelas en proceso. He recuperado (por tener un back up en una USB) mi mayor proyecto. Actualmente tiene más de cuatrocientas páginas. Hubiera sido imposible escribir palabra por palabra todo.  He estado recurriendo a mi super memoria para hacer los bocetos de esas tres novelas que no quiero perder, es cansado y frustrante; sé que no quedaran igual a como ese “primer arrebato de inspiración”, pero gracias a que leo y escucho, mucho permanece en mi memoria aún.

Lección aprendida.

¿Ha sido útil esta entrada? Cuentanos tu experiencia a la hora de perder información, y cómo has hecho cuando eso te ha ocurrido. Apreciaré mucho que me ayudes a compartir estos trabajos que realizo con mucho afecto y esfuerzo para ustedes. Mis experiencias pueden beneficiar a otros y las tuyas también son bien recibidas. ¡Nos leemos!

 

EJERCITA LA IMAGINACIÓN:

¿Qué te evoca esta imagen?

 

 

 

 

 

 

 

 

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2 thoughts on “El drama de perderlo todo: Cómo recuperar datos perdidos

  1. ¡Madre mía! Esto si es un cuento de terror y no una novela de KiNG, aunque quien sabe si fue el detonante… Mira que se aconseja guardar las cosas en distintas unidades, pero es de esas cosas que vamos dejando para otro momento, otro día… hasta que un día nos pasa algo como lo que te ha sucedido. En fin, te queda el esfuerzo por recuperar lo máximo posible y que, quizá, las nuevas versiones de las novelas que habías escrito seguro que son mejor de lo que eran. Un abrazo… y me voy corriendo a por los pendrive para pasarlo todo.

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    1. Si David, hay que crear respaldo de las cosas “invaluables”, para mí mis fotos y mis escritos. Programas, música, películas, videos… ese puede recuperarse de nuevo o nunca y da igual. Y no te demores en hacer back up. Yo aprendí a la brava 😛

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