Un mejor personaje femenino fuerte ¡Huye de los clichés!

Me considero una mujer extraña. Hace algunos días en mi país se celebró el día de la mujer. Y amanecí con esa idea en la cabeza, y dí gracias a Dios por venir a este mundo siendo mujer. Y pensé en todo lo que las mujeres afrontamos a lo largo de la vida, y todas las negativas y agresiones que sufrimos por nuestro género.

Y la incomprensión de quienes somos. Llenas de “patrones” que se han impuesto por los siglos de los siglos: Que son posesivas, celosas, manipuladoras, compradoras compulsivas, insatisfechas, etc, etc, etc.  Y es verdad, a lo largo de mi vida he encontrado mujeres así; pero sobre esas miniedades a veces exageradas por los hombres o por el mismo sexo femenino, he encontrado mujeres amorosas, preocupadas por el bienestar de otros, generosas, complacientes, juiciosas, trabajadoras y dispuestas a sacrificios extremos. Conozco a muchas mujeres de ese calibre.

Y todo eso me hizo pensar, en los errores que cometemos los escritores sobre cómo “crear” a una mujer fuerte sin caer en los clichés. Sobre todo los hombres, que desconocen la personalidad (multifácetica) que poseemos las mujeres. Mi hermana tiene una frase: Soy madre, pero también hija, hermana, tía, sobrina, nieta, prima, amiga, esposa… y mujer.

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Ya de por si, las mujeres somos complicadas. Pero a la hora de escribir, siempre deseamos darle una personalidad “superior” a los cánones normales de una mujer, hacerla una “wonderwoman”, o por el contrario, “la caja de Pándora” con todas las calamidades dentro. De todos es conocido el término Mary Sue, como personaje en las historias, y es por ello que muchos queremos alejarnos de ese tipo de personalidad, volviendo a nuestra protagonista de otra manera: Una mujer independiente, fuerte y valiente.  Esto me hace pensar en aquella película “Mejor Imposible”, con Jack Nicholson y aquella famosa escena  de cómo lograr crear tan bien a las mujeres en sus novelas…

Y nosotros queremos crear una mujer fuerte, haciendo lo contrario: Tomamos a una mujer, le quitamos todo lo que la hace mujer y dejamos a un hombre con faldas como “nuestra mujer fuerte”.

A continuación algunos razonamientos de lo que no deberíamos hacer con nuestro personaje, evitar esos clichés que arruinan la personalidad de nuestra fuerte protagonista.

1- Las mujeres fuertes, odian lo femenino: No hay mayor mentira que esta. Si creemos que haciendo a nuestra chica “fuerte” porque mastica tabaco, desecha las faldas por un enterizo tipo mecánico grasiento, que mete la cabeza en un radiador y aleja las manos de una manicura, la hace fuerte: Estamos equivocados. El tiempo que una mujer se dedique a “acicalarse” no la hace menos fuerte. Una mujer puede poseer un carácter muy determinado, lucir un maquillaje impecable, manicura perfecta y jamás dejar los tacones. Sólo basta recordar a Miranda Priesley, de la novela (y película, interpretada por Meryl Streep) «El diablo viste de Prada», de Lauren Weisberger. Miranda es una mujer poderosa y no es un mamaracho.

2-Ser fuerte físicamente=mujer fuerte: Que una mujer posea habilidades con las herramientas, pueda reparar un coche (o cambiar al menos una llanta), no la hace ser fuerte. No es que una mujer sea incapáz de poseer habilidades (siempre he dicho, que soy el albañil, fontanero, electricista en mi casa); pero usar esas “cualidades” como parte de una personalidad fuerte es errado. Si nuestro personaje tiene esas habilidades, magnifíco. Pero nunca deben ser la excusa para demostrar “ante otros, o un hombre” que ella es independiente, capaz y habilidosa con herramientas “de hombres”.  Esto lo vemos mucho reflejado en las películas de acción, en donde la “dama” puede armar y desarmar una AKA-47, ante el asombro de sus compañeros varones, mientras ella no suelta una sonrisa de satisfacción y prepotencia.

3-Una mujer es fuerte porque controla con sexo: No hay nada más tirano que esto. Cuando convertimos a nuestra protagonista en la “bomba sexual”, la mujer que con un beso es capaz de controlar a un magnate, un mafioso o un presidente. La mujer que muestra curvas y escotes, aquella que con una mirada controla las bajas pasiones de cualquiera. Esto tampoco hace a una mujer fuerte. Penosamente, estamos inundados a la saciedad de este cliché. Desde la Sra. de Roger Rabitt hasta Marilyn Monroe cantandole al presidente Kennedy, o las enloquecidas de “Atracción Fatal” y “Bajos Instintos”. No hay más falacia que ésta. Una mujer “poderosa” que usa el sexo para controlar, manipular, es sólo un objeto sexual, igual que cualquier otra. Lo cual no la hace ser poderosa en ningún sentido.

4-Tiene poder, porque es agresiva: Hollywood nos ha presentado los peores ejemplos de “mujeres poderosas”, esas que mantienen una actitud prepotente, agresiva y hasta confrontativa. La mujer tipo patea traseros que se regresa a darle de golpes al que le dijo “baby” en la calle, la que no responde cuando no quiere o es agresiva verbalmente. Esto no la hace tampoco fuerte. Es otra versión del hombre con falda. Si fuera un hombre tomando las mismas actitudes, pensaríamos que es un maleante, violento y sin control. ¿Por qué no pensaremos lo mismo si lo hace una mujer?  Eso aplica como excusa de fortaleza a la mujer que practica deportes extremos o violentos, como el karate, el boxeo, las carreras de autos, etc. El exceso de adrenalina en lo que haga una mujer, no tiene porque considerarse “una mujer fuerte” per se.

Y entonces… ¿qué?

Los américanos tienen una  prueba llamada “Bechdel” para expresar que la personalidad femenina es esterótipada en las películas. Su test se basa en tres simples preguntas:

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Ante la negativa de “no hablar de hombres”, se falla a la prueba, es decir, que la película es esterotipada.

Los casos extremos no son provechosos para nada. Lo que pretendo decir, es que aunque esos clichés no representan a una mujer poderosa, no necesariamente vamos a descartarlos. Es decir, que nuestra protagonista puede ser una boxeadora, (Million Dollar Baby, inspirada en la novela Rope Burns: Stories From the Corner de F.X. Toole), una adúltera (como Hester Prynner de La letra escarlata de Nathaniel Hawthorne) o una ex reina de belleza desempleada, como lo fue la película basada en la biografía de Erin Brockovich.

Recordemos que los tiempos han cambiado, y las personas desean identificarse con los personajes. Sentir empatía o recelo por ellos, según corresponda. Por ello es necesario crear personajes creíbles, antes que nada.

Algunos puntos a considerar, para crear un personaje femenino fuerte:

  • Hazla humana: Antes que ser una mujer, es una persona. Tal como decía mi hermana, es una compilación de todo en uno. No sólo es mujer, o empresaria, o madre, o rebelde.
  • De acuerdo a las carácteristicas de la historia, la protagonista debe de tener interesés especifícos por algo, por alguien. Seguir una causa, lograr una meta, tener un propósito. No puede ser una persona que la vida la trata como hoja seca, que el viento la lleva a cualquier parte.
  • Lo bueno y lo malo: No es una súper mujer. También debe tener defectos, temores, complejos, virtudes, fortalezas. Cada faceta debe ser reflejada como parte de su personalidad,  cómo a pesar de ello, logra salir adelante. Un personaje fuerte, no teme enfrentarse a sus temores, a sus debilidades. Aunque eso signifique una “terapia de choque”.
  • Renovar: El personaje fuerte no nace de esa manera. Son las circunstancias, las experiencias y un profundo análisis interior lo que hace a una persona dejarse sucumbir o enfrentar las situaciones adversas. El personaje debe evolucionar, equivocarse, aprender lecciones de vida. El agua que se estanca, se echa a perder. A veces, la fortaleza de espíritu es negarse a lo que más se desea, a renunciar a algo para llegar al otro lado.
  • Tener coherencia: Todo lo que le ocurra a nuestro personaje, debe de tener un sentido. Ya sea una perdida, un fracaso o una victoria, un logro. Toda la experiencia alrededor debe ser coherente con la personalidad de esa mujer fuerte. No vamos a demostrar que es fuerte, porque abre las botellas con la boca … sino a través de las experiencias que a ella acontezcan a lo largo de la historia.
  • Responsabilidad: Todo lo que ocurre al personaje, no es producto de los azáres de la vida. Ella tomará responsabilidad de los actos que decida, y se someterá a esas consecuencias, sean tanto buenas como negativas.
  • Seguridad de su sexualidad: Sea una mujer recatada o una mujer atrévida en materia sexual, es consciente de quien es y de lo que espera de su pareja. Sabe lo que necesita y tiene claro lo que desea. No permite ser usada o abusada, manipulada o menospreciada por sus costumbres.
  • Integral: Sin importar la personalidad de esa mujer fuerte (decidida, ambiciosa, emprendedora, tenaz), ella siempre mantendrá en integridad sus valores. Sabe combinar sus virtudes, y sacar provecho aún de sus flaquezas. Su deseo es que todo el conjunto, trabaje a su favor, a sus planes y propósitos.

Aunque todo esto puede ser aplicado “a cualquier personaje fuerte”, nos enfocamos en la mujer. Recordemos esa parte integral de serlo. Puede ser una madre protectora, pero una esposa complaciente, ser una maestra tenaz, una activista incansable, una hija dedicada, pero como ama de casa es un tanto deficiente, se comporta como una vecina discreta y pero no disimula en ser una suegra celosa. Y todo eso, la hace ser una mujer fuerte, por la forma en cómo afronta los retos y situaciones del día a día.

Mas que una cuestión de lo que un género puede hacer, sea masculino o femenino, es cómo se enfrenta a situaciones adversas. Si analizamos a esos personajes literarios o cinemátograficos que consideramos líderes, poderosos y emprendedores, notaremos que tienen muchas cosas en común: Perseverancia, tenacidad, innovación, interés, capacidad, motivación y un largo etcetera. Nuestro personaje no tiene porque poseerlos todos, pero aquellos que sí posea deben ser suficientes para darle ese título de “fuerte”.

El músculo más poderoso es el cerebro… porque controla a todos los demás.

¿Cuál es tu personaje femenino fuerte favorito?

Los míos son las hermanas Dashwood de Sensatez y Sentimientos. Aunque pareciera que son tan diferentes, son como el yin y yan, ambas son fuertes en sus debilidades. Elionor es capaz del sacrificio al renunciar al amor de Edward ocultando sus emociones al extremo, por la tranquilidad de él y la de su familia. Mientras que Marianne se sobrepone y supera el amor apasionado por Willoughby para buscar la estabilidad emocional con el Coronel Brandon. Aunque ellas tengan mucho de la sumisión de las mujeres de esa época, no permitieron que todas las visicitudes que afrontaron, las dejaran como mujeres fracasadas y heridas.

Y al final, eso hace a una mujer fuerte, son como los robles, que sin importar cuanto arracie el viento contra el, se podrá inclinar, más nunca quebrar. La fortaleza de una mujer (o cualquiera), recae en su espíritu. Aquello que sin importarpese a toda circunstancia, seguirá de pie, caminando y convencida en que llegará a obtener aquello que anhela.

Como dijera Scarleth O´hara…«Con Dios como mi testigo, no van a derribarme. Voy a sobrevivir a esto y cuando todo acabe nunca volveré a tener hambre de nuevo. Ni yo ni mi gente. Así tenga que mentir, robar, engañar o matar. Con Dios como mi testigo, nunca volveré a pasar hambre».

 

 

 

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